Cosas que hay en los bares que no hay en casa:
Cosas que hay en mi casa y en los bares del barrio:
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*Foto estudio Corazón, de María Fernanda Heredia.
*Mi papá es un hombre pájaro, de David Allmond.
*Una infancia en el país de los libros, de Michèle Petit.
*¿Quién conoce a Greta Garbo?, de Norma Huidobro.
*El escuadrón Esqueleto, de Polly Horvath.
*Crazy Hair, de Neil Gaiman y Dave McKean.
*Maps of the Imagination: the Writer as Cartographer, de Peter Turchi.
*Algo que domina el mundo, de Franco Vaccarini.
*Los parientes impostores, de Laura Escudero.
*El viaje más largo del mundo, de Gustavo Roldán.
*El monstruo de la lluvia, de Marilar Aleixandre y Pablo Amargo.
*El inventor de puertas, de Verónica Sukaczer.
*La construcción del camino lector, de Laura Devetach.
*Yo, de Philip Waechter.
*Diez peces verdes, de Wolf Elbruch
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Etiquetas: lecturas
*The Graveyard Book, de Neil Gaiman.
*Breves historias de animales sabrosos, engreídos, enamorados, malditos, venenosos, enlatados, tristes, cobardes, crueles, espinosos... (y otras historias), de Martín Sancia.
*Heredé un fantasma, de Laura Escudero.
*El gran salto de la señora Olga Pulgovich, de Laura Escudero.
*La casa bajo el teclado, de Ema Wolf.
*El jardín de Lili, de Cristina Macjus.
*Hay que ser animal, de Verónica Suckaczer.
*Vidas perpendiculares, de Ana María Shua.
*El último Heliogábalo, de Sandra Siemens.
*Las cosas perdidas, de Lydia Carreras de Sosa.
*Correo sentimental, de Graciela Sverdlick.
*El diario de viaje, de Graciela Sverdlick.
*Un paseo por Camarjali. El misterio del planeta mutante, de Eduardo Abel Gimenez.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Etiquetas: lecturas
*Estaba soñando algo fuera de lo común: era como si estuviera viendo una película de acción. Nada me pasaba a mí, yo era una espectadora de esta historia. Tenía una trama que me resultaba atrapante. Había traición, aventura, política, sexo, tiros, persecuciones. Los personajes estaban muy bien construidos. Transcurría en un futuro cercano, tal vez, en un país latinoamericano, o en ningún país. Todo cerraba al final. Uno de los personajes sacrificaba su vida personal por su ideal político, era conmovedor. De madrugada me desperté ligeramente. Recordaba cada detalle del argumento y pensé que podría escribirlo. Eso haría no bien me levantara. Fui al baño y volví a la cama repasando cada giro del argumento. Podría hacer el guión de una película.
*A la mañana, después de mi esfuerzo, seguían vivas todas las imágenes del sueño. Tenía que ir a unas clases, y después algo de trabajo. Me duché pensando en que por la tarde me sentaba y escribía aunque sea la estructura argumental para cuando pudiera ponerme con más tiempo. No podía dejarlo pasar. Sería un trhiller y si me lo tomaba con seriedad, tenía que lograr publicarlo y volverse un best seller.
*Al mediodía, mientras almorzaba, volví a repasarlo. Tenía unos pocos cabos sueltos pero seguro iba a poder encontrarle la vuelta. Tal vez no para una gran novela, quizás para una nouvelle, o un cuento largo. Había que poner énfasis en el personaje central, que se quedaba sola al final, pero con mucha dignidad.
*Por la tarde pensé que un cuento era complejo. Faltaban elementos. Había varias cosas que no cerraban y las cosas que hacía la protagonista me parecían un poco forzadas. Me acordaba los puntos principales, pero no entedía bien porqué me había entusiasmado tanto. Era una historia estereotipada y no tenía mayor fuerza.
*Por la noche decidí no escribir nada hasta el otro día, pensarlo mejor y tal vez, soñar una nueva versión en donde todo se aclare.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*El hormiguero, de Sergio Aguirre.
*Las andanzas de Olegario, de Gabriela Chiocca.
*El misterio de la casa verde, de Norma Huidobro.
*Sólo se es joven... ¡dos veces!, de Quentin Blake.
*El buscador de finales, de Pablo de Santis.
*Escuchar a los muertos con los ojos, de Roger Chartier.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Etiquetas: lecturas
*El Ministerio de Control de la Ansiedad está trabajando bien. Salvo tal vez por estos kilos de más difíciles de explicar. Pero nos han invitado a participar en su programa más reciente "Soy un ser de luz, nada me toca" y vamos tirando.
*El Ministerio de los Días Largos es más difícil de llevar. Los muchachos presionan hasta que uno ya ni sabe lo que es la vida descansada. Pero estamos haciendo frente. De a poco y organizados. Hemos negociado días largos solo cuando hay sobris incluidos, y bueno, ahora que empezaron las clases, para poder llegar despiertos a la facultad. Pero ellos presionan por más. Sin embargo, en un plan contradictorio —como suele pasar dentro de los Ministerios— la Subsecretaría de Horas de Sueño nos intimó con un parte médico incluso a dormir no menos de seis horas y no más de ocho por día (y si no me creen, domingo 8:14 am y con el mate listo, no tengo más que explicar). El parte, sí, y un dolor de espalda sospechoso que hace que no pueda estar más de seis o siete horas en la cama.
*El Ministerio de Relaciones Exteriores está un poco en crisis y se nota. Por momentos actúa junto con el de los Días Largos y gestiona actividades sociales a granel, y por momentos respeta las órdenes de la Subsecretaría de Horas de Sueño y cancela todo programa posible. Además, su programa anual "Agenda" viene demorado, así que se supone que este año saldrá incompleto o no saldrá directamente.
*El Ministerio de Actividades Paralelas ha logrado lo imposible. Está en pleno florecimiento, y no me refiero solo a su programa "Balcón". Ha gestionado grandes avances en la comprensión de diagramas de origami, una excelente organización de carpetas en el googlereader, lo que facilita por demás su lectura, un número creciente de proyectos diversos en colaboración (aquí tal vez el Ministerio de Relaciones Exteriores tiene algo para aprender) y ha puesto a disposición tiempo para todo. Cómo ha podido aún así respetar las órdenes de la Subsecretaría de Horas de Sueño es algo que no podemos explicar. Esperamos que su campaña de este año no quede en vanas promesas, nos tentó mucho el programa "sillón y rincón acondicionado para la lectura" y no hemos parado de comprar libros desde entonces, apuntando a aprovechar al máximo la implementación de dicho programa. (Sí, no es que no hubiéramos estado comprando libros siempre, pero esta es una excusa renovada.)
*El Ministerio de Trabajo también está funcionando bien. Ha conseguido ingresos extras este último tiempo y eso permite mantener otras actividades sin renta o con renta mínima, pero importantes, a toda máquina.
*El Ministerio de las Uñas Pintadas y el Cuidado Personal viene bien en cuestiones básicas, pero no tan bien con el tema de las uñas. Presionan, pero no hemos dado respuesta a sus intimaciones por ahora.
*El Ministerio del Pronóstico Meteorológico viene mal regulado desde un principio. Aún así, somos fieles a este Ministerio y seguimos confiando en que lograrán afinar su pronóstico hacia abril, con posibles tormentas por agosto y septiembre. Aquí cabe una aclaración para la Subsecretaría de Control de Termostato, acusada de desestabilizar el equilibrio con la Subsecretaría de Sensación Térmica. Parece que tales acusaciones son ciertas, pero no hay información todavía de cómo se subsanará este atentado.
*El Ministerio de las Cosas Perdidas ha vuelto a cambiar de sede y no tenemos noticias hasta ahora de dónde se encuentra.
*El Ministerio de Sueños Disparatados y Reconfortantes funciona a paso desparejo desde el reacomodamiento de la Subsecretaría de Horas de Sueño, pues no han logrado llegar a ritmo óptimo y presentan una falla en la fijación y memoria de la actividad, por lo tanto estamos perdiendo información valiosa. Confiamos que de a poco irán recuperando sus capacidades. Anoche, sin ir más lejos, soñé que andaba por ahí con un cachorrito de león, pero lo devolvía pronto a su madre que vivía en un auto abandonado, y así. La Secretaría de Interpretación de Sueños y Restos Diurnos fue clausurada debido a un episodio desafortunado que preferimos no mencionar aquí. La Subsecretaría de Terrores Nocturnos y Pesadillas ha desaparecido después de la segunda temporada de Lost y no han vuelto a dar señales de vida. Mejor así.
*El Ministerio de las Altas Expectativas, ah, este es un caso difícil. No tienen programa de facilidades, se mantienen en los estándares originales, inalcanzables, por cierto, y no presentan ningún plan de acercamiento a la realidad. Y debo confesar, hemos probado hasta el soborno, pero son insobornales. Así estamos.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*Nuevo teléfono.
*Actualización de firma.
*Foja cero.
*Agenda vacía.
*Tarjeta nueva.
*Corte de pelo.
*Papel en blanco.
*Otra paleta de color.
*Cambio de ropa.
*Muda de piel.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*La cuarta pata, de Paula Bombara.
*Eleodoro, de Paula Bombara.
*El maestro de las marionetas, de Katherine Paterson.
*La ciudad, de Mario Levrero.
*Los Súper Premios, de Pablo Bernasconi.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Etiquetas: lecturas
*Maxi Marote, de Martín Blasco.
*En la línea recta, de Martín Blasco.
*El mar y la serpiente, de Paula Bombara.
*Amigo se escribe con H, de María Fernanda Heredia.
*Cupido es un murciélago, de María Fernanda Heredia.
*La escritura y sus formas discursivas, de Maite Alvarado y Alicia Yeannoteguy.
*El arte de la ficción, de David Lodge.
*The Stinky Cheese Man and other Fairly Stupid Tales, de Jon Scieszka y Lane Smith.
*The Slippery Slope, de Lemony Snicket.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Etiquetas: lecturas
*Asistí a un desfile de hadas.
*Caminé por el camino amarillo.
*Lavé ropa.
*Compré el diario.
*Le di un baño a mi cocodrilo.
*Comí tomates.
*Medité encerrada en un cuarto de vidrio hasta que me vinieron a rescatar.
*Hablé a través del Atlántico.
*Escapé de la policía.
*Tomé un helado.
*Alimenté a los extraterrestres que vinieron de visita, y les di sus regalos.
*Preparé una torta.
*Luché contra las alimañas del balcón.
*Dormí una siesta.
*Me perdí mi programa favorito.
*Leí sobre un pájaro que da cuerda al mundo.
(Así como lo leen, es la más pura verdad. Bueno, uno no, uno es de mentira. ¿Quién adivina cuál?)
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*Tigre blanco, de Aravind Adiga.
*Cuidado con la osa, de Laura Devetach y María Wernicke.
*Historia de ratita, de Laura Devetach.
*Reloj encontrado entre los escombros de una casa en ruinas, de José Antonio Portillo y Carmen Puchol.
*Marizul que sueña, que sueña, que sueña..., de Bernardino Rivadavia.
*Cavernas y palacios. En busca de la conciencia en el cerebro, de Diego Golombek.
*Un incendio desastroso, de Margarita Mainé.
*Un ladrón entre nosotros, de Claudia Piñeiro.
*El fantasma de Gardel ataca el Abasto, de Eduardo González.
*El secreto de Leonardo da Vinci, de Eduardo González.
*Soñario. O diccionario de sueños del dr. Maravillas, de Javier Sáez Castán.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Etiquetas: lecturas
Se supone que es época de balances, y como además mi cumpleaños cae casi a mitad de año (mitad de año lectivo, al menos) suelo hacer algún balance parcial entonces, reencaminar si hace falta y llegar a fin de año con los reajustes necesarios, o, al menos, con más conciencia de cómo viene todo. Claro que también están todas las cosas que pasan sin más, fuera de programa. Que son, después de todo, la vida. Y entonces viene a jugar la manera de tomarse esas cosas, de pararse frente a ellas, de encontrarles la vuelta, de afrontarlas, si es necesario. Suelo estar más bien del lado de los que creemos que alguna vez nos ganamos algo, y ¿por qué no ésta? (he visto a varias personas ganarse cosas en sorteos y seguir diciendo como una verdad inapelable "yo nunca me gano nada").
Todo esto porque mi balance queda en privado (listas personales de cosas que sí y de cosas que no, uf, ya puse demasiad en otras épocas) y va sólo una imagen que lo representa. Y como se ve que, aunque busqué, no logro despegarme de la metáfora materialista, puedo resumir, entonces, mi balance de fin de año con dos cosas que me pasaron ayer:
*Tenía que sacar boleto de 90 ctvs., puse una moneda de 1 peso, y la máquina me devolvió 20 ctvs.
*Más tarde, tenía que sacar de 1 peso, y puse una moneda de 1 peso, y aún así, la máquina me devolvió 10 ctvs.
Yo sé que hoy en día 10 ctvs. no sirven para mucho, y así solitos para nada, claro, ni un caramelo en el kiosco. Por eso es sólo una metáfora y no la cuenta final. Pero digamos que en los tiempos que corren, como conclusión me parece lo suficientemente cauta y a la vez alentadora pensar que, en el balance de esta época, mi resultado es diez centavos a favor.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
El libro tiene un título poco tentador, La tortuga Lentejita. Veamos las posibilidades de contratapas:
*Resumen del contenido:
Es el cumpleaños del conejo Travieso. La tortuga Lentejita quiere llegar a la fiesta pero, como siempre, está demorada: no encuentra sus zapatos, no decide qué aros ponerse, cambia de cartera tres veces... Su amigo, el tortugo Hugo llega para ayudarla y juntos estarán a tiempo para soplar las velitas.
*El comienzo:
Todos los habitantes del bosque se están preparando para la gran fiesta de cumpleaños del conejo Travieso. La rana Silvana ya se puso su vestido nuevo, el mono Juguetón tiene su regalo listo y Mamá Coneja ya hizo un enorme pastel. Pero, la tortuga Lentejita aún no decidió que va a ponerse, ni qué regalarle a su amigo y se acerca la hora de la fiesta...
*Descripción y prescripción:
Una tierna historia sobre la amistad y la importancia de estar juntos y divertirse, más allá de las diferencias y de las características de cada uno. Un libro que ayudará a los más pequeños a conocer y comprender a los demás y a aprender a organizarse.
*Apelación:
La tortuga Lentejita tiene que ir a la fiesta del conejo Travieso... ¿Podrá elegir un buen regalo? ¿Decidirá qué ponerse? ¿Encontrará la manera de llegar a tiempo? ¿O se perderá la diversión? ¡No te pierdas tú esta nueva aventura en el bosque!
*Datos de prestigio:
La colección "Juguemos en el bosque" fue distinguida con numerosos premios. Además, fue seleccionada por la Lista de Honor de la Municipalidad de acá y recomendada por la Asociación de recomendadores de libros de más allá, por su "cantidad más que por su calidad". Fue traducida al danés, al chino cantón y al indi.
*Otros títulos:
No te pierdas otros títulos de la colección "Juguemos en el bosque": El conejo Travieso / El mono Juguetón / La rana Silvana / El tortugo Hugo ¡Colecciónalos!
*Desaforada:
Una historia sobre el valor de la amistad y de la puntualidad. Leerla te cambiará la vida. Nunca volverás a llegar tarde a ningún lado después de conocer las aventuras de Lentejita, ni te vas a perder más fiestas ni cumpleaños de tus amigos. Para leer y recomendar ¡y aprender a organizarte!
*Pesimista:
La tortuga Lentejita nunca puede llegar a tiempo y por eso le suceden cosas terribles: cierra el banco y le quedan las cuentas sin pagar, se queda sin trabajo, no alcanza a hacer compras de verdura fresca y por si fuera poco ¡está a punto de perderse el cumpleaños de su amigo el conejo Travieso!
*En forma de lista:
La tortuga Lentejita tiene que comprar un regalo, bañarse, perfumarse, acicalarse, ponerse linda y llegar a tiempo al cumpleaños de su amigo, el conejo Travieso. ¿La acompañamos?
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*Mal de escuela, de Daniel Pennac.
*Forastero, de Jorge Accame.
*Los hijos de Anansi, de Neil Gaiman.
*El secreto de las estrellas, de Gustavo Roldán y Juan Lima.
*La leyenda del ñandú, de Nelvy Bustamante y Marta Prada.
*El globo azul, de Julia Rossi y Jorge Cuello.
*El camino de la luna, de Laura Escudero y Saúl Oscar Rojas.
*Llegar a los 30, de Ezequiel García.
*Changing Faces, de George Tscherny.
*Este conejo pertenece a Emily Brown, de Cressida Cowell y Neal Layton.
*Parecido, S.A., de Juan Sasturain.
*El síndrome Mozart, de Gonzalo Moure.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Etiquetas: lecturas
Hay muchos caminos que van y vienen de las sensaciones de cuando uno es chico. La mayoría no hace falta explicarlos. (Y en todo caso, varias pistas las da Pescetti mucho mejor.) Pero de un tiempo a esta parte, he redescubierto tres de mis caminos:
*salticar (sí, cuando no hay nadie más en la calle, bueno.)
*ir tocando la pared/rejas/plantas/bordes/etc. con el dedito, mientras uno va caminando.
*en sueños, siempre que sueño con mi casa, es la casa en donde viví de chica, el barrio, todo. Nunca nunca soñé que estaba en mi casa y era mi departamento, ni este ni los anteriores en donde viví después de esa casa. Qué extraño, ¿no?
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*Un enano altísimo, de Ricardo Mariño y Roberto Cubillas.
*Cineclub, de David Gilmour.
*Paratexto, de Maite Alvarado.
*Cómo analizamos relatos infantiles y juveniles, de Gemma Lluch.
*Volver a leer, de Mempo Giardinelli.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Etiquetas: lecturas
*Desmayarse, atreverse, estar furioso
*Si todo vuelve a comenzar
*Ahora que los ladros perran
*Elogio de los sueños
*Funeral Blues
(de Lope de Vega, Goytisolo, Marroquín, Szymborska y Auden respectivamente).
O también:
*Elogio de los sueños
*Funeral Blues
*Desmayarse, atreverse, estar furioso
*Si todo vuelve a comenzar
*Ahora que los ladros perran
O incluso:
Funeral de los sueños azules
desmayarse, atreverse,
si todos ladran, furiosos
si todo vuelve a comenzar
Elogio de los sueños azules.
Y encima:
Desmayarse, perran
ladros
Atreverse, furia
sueños
Funerales
Elogios
Todo vuelve
azul
a comenzar.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*Hacé que la noche venga, de Leonardo Oyola.
*Santería, de Leonardo Oyola.
*Dejen todo en mis manos, de Mario Levrero.
*El mapa imposible, de Liliana Bodoc.
*Araca, corazón!, de Tute.
*Vecino, vecina, de Graça Lima, Mariana Massarani y Roger Mello.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Etiquetas: lecturas
*Tiene un botón rojo, y al lado, una palanquita.
*Tiene un selector de largo de la tirita que se quiere. La medida es en resupichitas.
*Tiene un botón para seleccionar el ancho de la tirita. El ancho nunca puede ser de más resupichitas que el largo, porque entonces parece que deja de ser una tirita y la máquina no puede procesar la operación.
*Tiene una ranura por dónde salen las tiritas de x resupichitas de largo por x resupichitas de ancho, según lo indicado.
*Tiene un cajón por donde se meten los materiales varios que luego se convierten en tiritas de papel.
*Hay un indicador de la cantidad de material disponible. Esto se mide en cataplasmos. Con dos cataplasmos se puede hacer una tirita de 7,5 por 0,3 resupichitas. Pero no es muy útil esa medida de tirita. Lo mejor es a partir de 3 cataplasmos.
*Las tiritas de papel sirven para muchas cosas. A saber:
*comprar medialepas (por tres tiritas de 6 x 3 resupichitas te dan como cuatro medialepas),
*dejar notitas en las puertas y en las avenidas,
*olvidarlas dentro de los bolsupos,
*hacer más cataplasmos.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*La maravillosa vida breve de Óscar Wao, de Junot Díaz.
*The Carnivorous Carnival, de Lemony Snicket.
*Pagaría por no verte, de Juan Sasturain.
*La araña que vuela, de Nelvy Bustamante y Cecilia Afonso Esteves.
*Instrucciones para atrapar un monstruo peludo, de Roy Berocay y Sebastián Santana.
*Mayor y menor, de Chanti.
*Misión + cota, de Chanti.
*Ferreópolis, de J. J. Rovella.
*El perro de la esquina, de Leo Arias.
*¡Oh, los colores!, de Jorge Luján y Piet Grobler.
*Mirá vos, de Fabio Guerra y Alfredo Soderguit / 21 poemas raritos, de Fernando González y Sebastián Santana.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Etiquetas: lecturas
*Siete & el Tigre Harapiento, de Leonardo Oyola.
*Gólgota, de Leonardo Oyola.
*The Hostile Hospital, de Lemony Snicket.
*Cuatro corazones, de Cristina Colombo.
*Así en la tierra como en el cielo, de Sandra Comino.
*Fin de semana en El Paraíso, de María Inés Falconi.
*Diez excusas para no comer vegetales, de Valeria Cis.
*Equis y Zeta, de Jorge Luján e Isol.
*Gato tiene sueño, Ardilla tiene hambre y Pato está sucio de Satoshi Kitamura.
*Discurso del oso, de Julio Cortázar, ilustrado por Emilio Urberuaga.
*Uno y Otro, de María Wernicke.
*Hago de voz un cuerpo, antología de María Baranda ilustrada por Gabriel Pacheco.
*Los años terribles, de Yolanda Reyes.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Etiquetas: lecturas
Las dos últimas horas de sueño me las pasé empacando. Tenía muchas cosas para guardar en una valija pequeñita y entoces ponía y sacaba y volvía a poner para que entrara todo:
*primero puse un saco bien abrigado.
*lo saqué y ahí abajo fueron las botas.
*después agregué por las dudas unas sandalias.
*y unas remeras de manga corta, con un cuello muy lindo.
*después otra vez el saco y unas medias y un pantalón de todo uso.
*saqué las remeras y agregué unas polleras.
*y además un pantalón de vestir, una camisa que no se arruga y un saco bonito.
*volví a poner las remeras, y también toallas, shampú, jabón y crema.
*vacié todo y puse la ropa interior en los rincones y otra vez todo adentro.
*un paraguas y un bronceador de último momento.
*y arriba de todo un par de libros, claro.
Es que en el sueño no sabía muy bien hacia dónde era el viaje, así que por las dudas, estaba preparada para todos los climas.
Cuando me desperté, salí para el aeropuerto con mi valija llena, por si hubiera soñado también con un pasaje para alguna parte.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*The Invention of Hugo Cabret, de Brian Selznick.
*Perlas de bruja, de María Rosa Mó, con ilustraciones de Leicia Gotlibowski.
*Ser el lobo, de Bettina Wegenart.
*The Vile Village, de Lemony Snicket.
*Chamamé, de Leonardo Oyola.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Etiquetas: lecturas
*Empezó por ordenar unos papeles sobre el escritorio.
*Dobló la ropa y la guardó en el placard.
*Guardó con cuidado todos los platos, copas y cubiertos.
*Clasificó los lápices, lapiceras y lapicitos con seriedad.
*Acomodó los felpudos de entrada de todos los departamentos vecinos.
*Ajustó el trazado de calles y veredas del barrio.
—Mirá, cayó una hojita ahí...
Y entonces, llegó el otoño y todo se volvió a descalabrar.
—pssst, es el invierno lo que llega.
—aaaah... vamos a tener que pensar otra lista...
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*atroz
*indisoluble
*irrespetuosa
*arrolladora
*mortal
—Al menos, volviste a poner una lista.
—Fue un segundo de distracción, ahí vuelve la fi a c ...
*...
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*Kioto, de Yasunari Kawabata.
*Un tren hacia Ya casi casi es Navidad, de Diego Muzzio.
*Cuento escondido, de Laura Devetach, con ilustraciones de O'Kif.
*La galleta marinera, de Ema Wolf.
*—¡Ay! —dijo Filiberto, de Sandra Siemens, con ilustraciones de Héctor Borlasca.
*¡Auxilio, vamos a nacer!, de Rep.
*La mosca en "Un día perfecto puede llegar a ser una pesadilla", de Gusti.
*Mi gatito es el más bestia, de Gilles Bachelet.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Etiquetas: lecturas
*Excesos y exageraciones, de Pablo Bernasconi.
*Retratos, de Pablo Bernasconi.
*Monsterville, de Jorh y Diego Parés.
*El cuerno escarlata, de Carlos Trillo y Lucas Varela.
*Juke-box, de David Merveille.
*The Boy in the Striped Pyjamas, de John Boyne.
*Fun Home, una familia tragicómica, de Alison Bechdel.
*El libro sobre libros del conejo Mateo, de Frances Watts y David Legge.
*Tener un patito es útil, de Isol.
*Conejo de viaje, de Liniers.
*Monstruos de colección, de Graciela Sverdlick, con ilustraciones de Claudia Degliuomini.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Look for me first in any crowded room.
(The Opposite of Sex)
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*La mujer y el mono, de Peter Høeg.
*Hay algo que no es como me dicen, de Juan José Millás.
*Andanzas del impresor Zollinger, de Pablo D'ors.
*Mascotas inventadas, de Ana María Shua, con ilustraciones de Eugenia Nobati.
*Costumbres del alcaucil, de Fernando Sorrentino, con ilustraciones de María Delia Lozupone.
*Mucho más que miedo a los fantasmas, de Ruth Kaufman, con ilustraciones de Bianki.
*Como pez en el cielo, de Ruth Kaufman, con ilustraciones de Bianki.
*Instrucciones para despertar a una silla dormida, de Pablo Prestifilippo.
*Noche de tormenta, de Michèle Lemieux.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Etiquetas: lecturas
Esta mañana, justo al filo de despertarme del todo, te busqué en la cama.
*Moví un pie despacito primero, buscando tus pies, y como no estaban estiré la pierna hasta tocar la cómoda con el dedo gordo.
*Con el otro pie intenté encontrarte del otro lado, pero nada. Abrí la cómoda, revolví en el cajón de las medias, llegué hasta el living, la cocina, la puerta de entrada... y nada.
*Entonces estiré un brazo hasta un borde del colchón. Pasé por arrugas de sábana, por valles y montes, por ríos y lagos. Llegué hasta el pico nevado de la montaña más alta y te hice señas entre los esquiadores, pero no estabas ahí.
*Estiré el otro brazo hacia el este de la cama. Bajé hasta el subte, caminé las vías con los dedos a ver si te habías quedado en un pozo de sueño. Subí escaleras, crucé la ciudad, llegué al mar y me trepé en un barco para buscarte entre los marineros. Y tampoco estabas.
Me pregunto qué será de vos esta mañana, que no estás ni entre los pliegues de mi sueño.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Lo que no me gusta de tu perro:
*siempre confunde los colores y las paradas de colectivo.
*mueve el rabo como un desaforado cuando yo en realidad tengo ganas de llorar.
*su nombre.
*nunca recuerda mi postre preferido.
*no es capaz de atarse los cordones ni de abrir el paraguas.
Lo que me gusta de tu perro:
*tiene el hocico rosa y dice que lo tiene amarillo.
*llega de visita justo cuando saco del horno las galletitas de miel.
*mueve el rabo cuando estoy contenta.
*mira a los dos lados antes de cruzar la calle.
*todas las noches da exactamente cuatro vueltas y media antes de acostarse y después de lavarse los dientes.
*sabe hacer mariposas de origami.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*Cómo analizamos relatos infantiles y juveniles, de Gemma Lluch.
Y algo más que ahora no me acuerdo.
La brevedad en la lista se debe a un asunto que me tiene ocupada en estos días y que hizo que mi lectura fuera un poco errática.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Etiquetas: lecturas
*La cocina de la escritura, de Daniel Cassany.
*Poema en viñetas, de Dino Buzzati.
*La balada del mar salado, de Hugo Pratt.
*La casa dorada de Samarkanda, de Hugo Pratt.
*Sherlock Time, de Héctor Germán Oesterheld y Alberto Breccia.
*Martin Holmes, de Carlos Trillo y Juan Bobillo.
*Dante Elefante, de J. J. Rovella.
*Dimitri en la tormenta, de Perla Suez.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Etiquetas: lecturas
Hay palabras que no existen en una lengua y sí en otra. Hay palabras que se dejan de usar, palabras nuevas que se suman al vocabulario, palabras que van y vienen en el tiempo y el espacio. Palabras que se prestan, que se mezclan, que se esconden. Palabras que están pero que no sabemos usar. Palabras que sólo se usan en algunas ocasiones, o que no se deberían usar nunca. Hay palabras inventadas, hay palabras que no significan nada y palabras que significan mucho para pocas personas.
Se me ocurre una lista difícil de acotar, de palabras que creo que no existen, que designen cosas muy precisas pero más bien inútiles. Palabras que si ninguna lengua inventó, debió ser por algo.
Si es que el lenguaje modeliza la mente, si es cierto que no podemos pensar sin palabras, todo sería diferente si hubiera:
*una palabra específica para la tonta emoción de encontrar el primer pimpollo y el primer brote nuevo en el jardín, al comienzo de la primavera.
*una palabra que signifique al mismo tiempo la punta del pelo, la punta de una espina y la punta de un ovillo.
*una palabra de contentura por el mate recién hecho y una de tristeza por el mate frío y lavado.
*una palabra que señale el lugar exacto entre mi cadera y el ombligo, ahí donde me gusta tanto que descanse tu mano.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Anoche había monstruos de tres clases diferentes bajo mi cama.
*Uno era grandote y peludo, con los ojos redondos y verdes, pero colorados como si no hubiera dormido en días. Bufaba y le caía agua por la nariz, así que a cada rato respiraba fuerte y tosía y se atragantaba. Parecía angustiado.
*Había otros dos más chicos, como pompones de lana negra, pero desgreñados. Tenían dentaduras con dientes separados y desprolijos. Se empujaban y se reían todo el tiempo. Bah, supongo que era risa: un sonido cascado que repetían hasta que se quedaban sin aire y volvían a empezar.
*También había un consultor de marketing.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*La séptima expedición al Malabí, de Gabriel Sáez.
*Posición adelantada, de María Florencia Gattari.
*Picture this. How picture work, de Molly Bang.
*Firmin, de Sam Savage.
*Maus, de Art Spiegelman.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Etiquetas: lecturas
Esta mañana encontré la siguiente lista en la mesa de luz:
*Escriba un haiku sobre lo que acaba de soñar.
*Escriba un soneto sobre lo que soñará esta noche.
*Escriba un romance sobre lo que está soñando ahora.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*Siempre que me acerco a la alacena de la cocina escucho una serie de ruidos que hacen los objetos que chocan entre sí para que, al instante de abrir la puerta corrediza, salga volando el vaso que iba a buscar y siempre —también— lo atajo en el aire, justo antes de que se estrelle contra la pared.
*Algunas mañanas me dejo a mí misma un cartel que dice "salgo un minuto y vuelvo", pero en el fondo sé que voy a tardar más de un minuto y además, que me tendría que llevar el cartel porque en realidad no voy a estar ahí para leerlo una vez que haya salido.
*Cada vez que abro el placard del cuarto creo que te voy a encontrar sentado entre mi ropa, esperándome. Hay días en que me da mucha impresión imaginarte en mi placard por un segundo, pero en general me pone muy contenta pensar que voy a verte.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*Quiero escapar de Brigitte, de Eduardo Abel Gimenez.
*Historias Extra-Vagantes, de Beatriz Ferro.
*El llorón. Diario de un hermano desesperado, de María Inés Falconi, con ilustraciones de María Paula Dufour.
*Me llamo Rojo, de Orham Pamuk.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Etiquetas: lecturas
*Primero pasaron de largo.
*Sutilmente, se fueron acomodando en un lugar cercano a la cintura, por los costados, desde adentro hacia afuera.
*Después se reunían en el frente, tomando fresco por el ombligo.
*Lo peor fue cuando empezó el descontrol y coparon todo.
*Surgió, por ejemplo, un brazo más a cada costado.
*Dos o tres nalgas. (O la misma nalga del tamaño de dos o tres.)
*Luego fueron por las caderas. Fácil conquista.
*Al punto que se desarrolló como un nuevo pliegue todo alrededor.
*El pliegue se volvió territorio fértil y acabó dominando la zona de la cintura y las caderas, como un gran emperador.
*Pero luego, pequeños pliegues se dividieron el terreno. Divide y reinarás, dijo la medialuna.
*Los pliegues dieron lugar a nuevas formaciones irregulares.
*Ahora, paso yo de largo a las medialunas, son gente muy ambiciosa que no te perdona una.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*Un pequeño inconveniente, de Mark Haddon.
*Un día animal, de Margarita Mainé.
*Trenes, de María Teresa Andruetto e Istvansch.
*agua/cero, de María Teresa Andruetto y Guillermo Daghero.
*Pajarraigos, de David Wapner y Claudia Degliuomini.
*Los resortes simbólicos, de Max Aguirre.
*Bosquenegro, de Fernando Calvi.
*Gallego a la orilla del mar, de Juan Farias y Xosé Cobas.
*Leer y mirar el libro álbum: ¿un género en construcción?, de Fanuel Hanán Díaz.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Etiquetas: lecturas
*Quiere a ese perro, de Sharon Creech.
*Un perro llamado cual, de Renato Peralta.
*Kitchen, de Banana Yoshimoto.
*Los galochas, esa gente exagerada, de Juan Sasturain.
*Recetas secretas de brujas y de hadas, de Graciela Falbo, ilustrado por Irene Singer.
*Bicho Martínez ataca, de Pablo Albarello.
*Tute de bolsillo, de Tute.
*Doméstico, de Sebastián de Caro y Diego Greco.
*Penas de muerte, de Mariano Lucano.
*La pasión de Crist, de Crist.
*La infancia en dictadura, de Paula Guitelman.
*La princesa viene a las cuatro, de Wolfdietrich Schnurre, ilustrado por Rotraut Susanne Berner.
*Si yo fuera un gato, de Carlos Silveyra, ilustrado por Sonia Esplugas.
*Diciembre Súper Álbum, de Liliana Bodoc.
*El sonido de la montaña, de Yasunari Kawabata.
*El eternauta, de Héctor G. Oesterheld y Solano López.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Etiquetas: lecturas
*Los vecinos de abajo anoche cenaron algo con puré de papas, tal vez un pastel de papas, porque también olía a huevo duro y a alguna carne con especias, después.
*El vecino de al lado se acaba de bañar y se puso demasiado perfume. Por cierto, además cambió de perfume.
*La vecina de enfrente hoy le pasó cera al piso.
*A la vecina del otro lado se le están quemando las tostadas.
—Ese no es un problema del olfato —dijo el gato (que por cierto, rima con olfato)— si no de tu nariz grande. Yo sólo huelo cuando hay anchoas cerca.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
(Cuento primaveral con listas incluidas)
Anoche, antes de ir a dormir, le pedí al gato que me contara un cuento de amor.
—¿Te picó el bichito de la primavera? —me respondió, siempre tan sensible.
—Es eso, o vemos otra vez Notting Hill —dije contundente.
—Está bien, está bien. Tengo una historia de amor que no es sobre cómo se lo consigue o cómo se lo conoce. Es una historia real, sobre una vida llena de amor. Y empieza como todos los cuentos:
"Había una vez, en una lejana tierra, un rey. Su reino era rico y poderoso. Había ganado muchas guerras y desde hacía mucho vivía tiempos de paz y prosperidad.
Este rey no tenía muchas ocupaciones, y se dedicaba a coleccionar objetos bellos. Su castillo era un impresionante museo de obras que provenían desde las más extrañas regiones y que le regalaban los embajadores cuando hacían sus embajadas y los viajeros cuando pasaban por allí en sus larguísimos viajes.
El rey era famoso en todo el mundo por su colección, y cada comarca quería obsequiarlo. También tenía el rey en su corte artistas y artesanos que trabajaban realizando magníficas piezas para engalanar todos los rincones, arquitectos e ingenieros que construían las más hermosas habitaciones, poetas y músicos que recitaban dulces versos e interpretaban melodías emotivas , jardineros que cultivaban las flores más perfumadas y de colores más delicados. Todo allí era bello.
Un día, (siempre hay un día en las historias de amor) el rey notó que faltaba en su colección el rostro más bello del mundo, y llamó a todos los pintores que trabajaban en palacio y les propuso la obra. Se invitó a las jóvenes del reino a participar como modelos y se seleccionaron para ello a diez de las más hermosas jovencitas.
Los pintores comenzaron a pintar, combinando las facciones más lindas: la nariz de una, los ojos de aquella, la sonrisa de la otra... y pronto los cuadros fueron terminados. Se realizó una exposición y los cortesanos eligieron por fin una de las pinturas.
Era la que había hecho un muchacho callado, que llamaban pocas veces al palacio ya que vivía en un rincón alejado del reino. Había pintado realmente el rostro más bello de todos, y eso que todos eran hermosísimos. Se veía en la mirada de la muchacha retratada una dulzura que las otras no tenían, un encanto en su sonrisa, un brillo que no tenía ninguno de los demás cuadros, aunque todos se basaron en las mismas modelos.
La pintura fue colgada en el salón principal del palacio y hasta el día de hoy deja sin aliento a todos los que la miran. El pintor recibió su paga y en medio de una gran ovación se marchó despacio a su casa.
Luego de media jornada de viaje llegó y saludó a su esposa. Esa noche, después de la cena le advirtió:
—Ah, mujer, te recomiendo que por un tiempo no te acerques al palacio, que hay un retrato de ti colgado en la sala principal."
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
—¿Que fuiste al qué por una basurita en el ojo? —preguntó el gato burlándose.
—A un oftalmólogo de guardia. Y no era una basurita.
—¿Y qué era?
*¿polen de primavera?
*¿una pieza de rompecabezas?
*¿un bigudí atravesado?
*¿un origami incrustado?
*¿el diario del domingo?
*¿un elefante a pintitas?
*¿un camión mal estacionado?
*¿un trauma psicológico?
*¿la somatización de un problema que no querés ver?
—Una partícula, dijo el oftalmólogo. No dio más detalles. Una partícula.
—¿Una partícula? Ah, lo que yo digo, una basurita en el ojo.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*Los lobos detrás de las paredes.
*El oso de los caños.
*Un perro en las escaleras.
*El loro al hombro.
*Un cuervo en el umbral.
*Un conejo con reloj.
*El gato con botas.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*Ambrosio en la Prehistoria, de Liliana Cinetto, con ilustraciones de Carolina Farías.
*Ambrosio en el Antiguo Egipto, de Liliana Cinetto, con ilustraciones de Carolina Farías.
*Lisandro pasea peces, de Alberto Pez y Roberto Cubillas.
*Ratones en la escuela, de Canela y Tania de Cristóforis.
*Historia de una princesa, su papá y el príncipe Kinoto Fukasuka, de María Elena Walsh, con ilustraciones de Carolina Farías.
*El arte de la ficción, de David Lodge.
*La pequeña vendedora de prosa, de Daniel Pennac (suerte que se puede volver a Pennac cuando uno necesita cobijo).
*Una mujer difícil, de John Irving.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Etiquetas: lecturas
*Yo estoy abichada.
*Tu estás emperrado.
*Él apolilla.
*Nosotros hacemos burradas.
*Vosotros hacéis chanchadas.
*Ellos nos engatuzan.
¿No es una monada?
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*¡Basta para mí, basta para todos!, de Cecilia Pisos.
*Canción y pico, de Laura Devetach, ilustrado por Saúl Oscar Rojas.
*La leyenda de las estrellas, de Leonardo Moledo y Marta Prada.
*Tigres de la otra noche, de María García Esperón, ilustrado por Alejandro Magallanes.
*La mejor mascota, de David LaRochelle, ilustrado por Hanako Wakiyama.
*La máquina del sueño, de Lola Ribalta y David López Retamero.
*Chumba la cachumba.
*Los opuestoros y Los opuestoros 2, de Sebastián García Schnetzer.
*Ernesto, de Didier Lévy y Gilles Rapaport.
*Los tres cerditos, de David Wiesner.
*El oso que no lo era, de Frank Tashlin.
*Donde viven los monstruos, de Maurice Sendak.
*Harry Potter and the Deathly Hallows, de J. K. Rowling.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Etiquetas: lecturas
Bienvenido al centro telefónico de ayuda al indeciso.
*Para consultar con un operador, por favor, marque 1 ó 2.
*Si no está seguro de marcar 1 ó 2, por favor, marque 3 ó 4.
*Si su consulta es acerca de trivialidades (por ejemplo, de qué color pintar las paredes, el nombre del bebé, a quién votar, a qué número jugarle, si lleva paraguas o no, etc.), por favor, marque 5 ó 6.
*Si su consulta es sobre temas trascendentales (por ejemplo, qué ropa ponerse, cómo elegir un regalo adecuado, adónde ir de vacaciones, si debe realizar esa llamada que viene posponiendo, etc.), por favor, marque 7 ú 8.
*Si no sabe aún si esta llamada resuelve su problema, porque no sabe tampoco exactamente cuál es su problema, por favor, marque 9 ó 0.
Bienvenido al centro telefón...
—¿Y? —me preguntó el gato, con cara de fastidio— ¿ya decidiste qué vamos a cenar hoy?
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*Springfield, de Sergio S. Olguín
*El control de la palabra, de André Schiffrin.
*El misterio del conejo que sabía pensar, de Clarice Lispector.
*Marketing editorial: la guía, de David Cole.
*Mi perro Míster y el gato, de Thomas Winding.
*Diario de exploración afuera del cantero, de Lucía Bianco.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Etiquetas: lecturas
Hace como un año y medio que vivo en este departamento, y recién en las últimas semanas descubrí algo muy extraño: está lleno de agujeros diminutos.
*Primero me llamó la atención un agujerito en el baño, justo en la esquina de cuatro azulejos. Supuse que habría habido un clavo, y que los inquilinos anteriores no repararon la masilla.
*Más tarde, ese mismo día, mientras me duchaba, encontré en otra pared del baño, la de la bañadera, dos agujeros de igual tamaño que el anterior. Ya era más difícil que hubiera habido clavos dentro de la bañadera, pero quién soy yo para meterme con la decoración ajena.
*Dos días después, cuando perseguía al gato para recuperar el alfil que intentaba comerse (tiene unas ideas muy literales acerca del juego de ajedrez) me caí al suelo y justo justo fui a dar con un agujerito igual a los del baño, pero esta vez en el zócalo cerca de la puerta del balcón. Primero no lo asocié con los otros y pensé ¡zas! hormigas, lo único que me falta, así que me quedé un rato haciendo guardia, para ver si llegaban o salían, pero nada. El gato volvió relamiéndose y yo ahí, tirada en el piso, mirando fijo el puntito negro en mi zócalo blanco, de pronto, corregí mi pensamiento anterior: ¡zas! agujeros, lo único que me falta.
De ahí en adelante no hice más que encontrar agujeros en casa. En lugares así de insólitos, sin margen para la justificación del clavito de los inquilinos anteriores.
*En la cocina: cinco agujeros más. Dos probablemente hayan sido para colgar cuadros, pero los otros cinco, uno justo al lado de la llave de paso, uno al costado del marco de la ventana y el último a la altura de mi rodilla, justo al lado de la heladera.
*En el living: cuatro que podemos suponer sí tenían también la misión de sostener adornos, pero hay otros tres muy cerca del techo, dos en el techo mismo, y otros cinco atrás de los sillones.
*En la pieza: dos cerca del zócalo, uno al lado de la llave de luz y uno en el techo.
Este es el momento del texto en el que yo podría desviar el relato hacia lo fantástico y contar lo ocurrido cuando acerqué mi ojo a un agujero, puse atención, y descubrí un mundo extraño y sensacional al otro lado, viví exóticas aventuras con personajes delirantes, luego volví a este mundo, y finalmente, después de tanto vivido y reflexionado puedo volver a actualizar este blog. Además, dejo abierta la posibilidad de encontrar mundos distintos en cada uno de los agujeros de la casa por si el éxito del cuento reclama nuevas historias.
O también podría contarles que en vez de hormigas empezaron a salir por los agujeros unos seres diminutos, verdosos, con cinco o seis patas (no se distingue bien), y traían un mensaje de paz. Nos hablaron -al gato y a mí- de un mundo feliz, de otra vida maravillosa más allá de las paredes, si es que los ayudábamos a derrotar a los seres del agujero de más allá, igual de diminutos, con más o menos la misma cantidad de patas, pero azulinos en lugar de verdosos.
Podría ser, por qué no. Este blog no se destaca precisamente por su realismo, ni por la consistencia en su discurso. Y después de todo, no deja de ser una excusa como cualquier otra (ver lista al pie).
Sin embargo, voy a confesar la verdad. No sucedió nada trascendental. Ni siquiera interesante.
*Sólo que lenta, sutilmente empecé a odiar esos agujeros. A verlos por todas partes. Cada manchita en la pared, cada pocito, cada cascarita de pintura se volvió una afrenta personal.
*Y entonces, con la paciencia que me caracteriza (y con la ayuda de un producto para reparar paredes), me he dedicado, uno por uno, sin prisa pero sin pausa, a llenar agujeros. Todos y cada uno.
*Y después a pintar.
*Y después me pareció que quedó muy liso todo, entonces me conseguí unos cuadros para colgar, para lo que tuve que hacer... más agujeros.
*Que odié de inmediato. Entonces los volví a llenar, y volví a pintar, y a ver todo demasiado liso...
----------
LISTA AL PIE:
Lista de excusas varias que dan quienes escriben weblogs y en algún momento dejan de actualizarlos
*Demasiado trabajo.
*Me estoy dedicando a mis plantas, y a mi vida personal.
*Me entró un virus en la máquina.
*Prefiero escribir cosas serias.
*Este blog se volvió un espacio demasiado demandante y a mí no me gustan las cosas demandantes.
*Mi novio lo descubrió y ahora no puedo seguir hablando mal de él.
*Yo quería subir imágenes, pero no logro aprender cómo.
*Ya no siento las mismas cosas.
*El perro se comió el mouse.
*_o me a_da la tecla e_e y es un plomo escribir así.
*No sos vos, soy yo.
*Tuve mucho que estudiar.
*Estudié pero no me acuerdo.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*Hasta que te encuentre, de John Irving.
*La reina Mab, de W. Shakespeare, Ruth Kaufman y Cristian Turdera.
*¿Qué crees tú que puedes hacer en mi circo?, de Georgina Rô y Maximiliano Luchini.
*El regreso del gato asesino, de Anne Fine.
*Oficio de palabrera, de Laura Devetach.
*Lecturas, de Aidan Chambers.
*Macanudo 4, de Liniers.
*Gesta Dei, de Carlos Nine.
*El nuevo libro del ABC, de Karl Philipp Moritz y Wolf Erlbruch.
*El taller de las mariposas, de Gioconda Belli y Wolf Erlbruch.
*Tras las líneas. Sobre la lectura contemporánea, de Daniel Cassany.
*Los vecinos mueren en las novelas, de Sergio Aguirre.
*Contratapas, de Rep.
*Oveja con botitas, de Maritgen Matter.
(¡Ay, Feria que me hiciste mal! Al menos con esta lista espero que se entienda por qué no hubo entradas nuevas en un mes: ¡tantos libros y tan poco tiempo!)
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Etiquetas: lecturas
*El misterio de la mujer autómata, de Joan Manuel Gisbert.
*La ciencia en los cuentos, de varios autores.
*Papando moscas, de Gabriela Keselman.
*Quiero ver una vaca, de Enrique Fierro y la Compañía de objetos El pingüinazo.
*The Wolves in the Wall, de Neil Gaiman y Dave McKean.
*I'm Not Sleepy and I Will Not Go to Bed, de Lauren Child.
*Reloj de sol, de Gabriel Zaid.
*Curdy y la cámara de los lores, de Artur Balder.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Etiquetas: lecturas
Esta madrugada la gata, que dormía a los pies de la cama, se despertó de un sobresalto.
-Estaba teniendo pesadillas -me dijo. Y me contó:
*Tenía que ir a pagar el gas porque se vencía la factura.
*Pero de pronto, todo a mi alrededor se inundaba, y yo iba flotando en un cartoncito, usando la factura de gas como vela, porque ni loca metía una pata en el agua para remar.
*Después no sé bien, pero ya no había agua. Estaba en una fiesta de disfraces y todos me tiraban de los bigotes como si mi cara de gata fuera una máscara. Había disfraces muy raros. Yo los espantaba con la factura hecha un rollito. Uno disfrazado de ornitorrinco le quería mirar a todos la garganta.
-Otorrinolaringólogo, querrás decir -acoté entre sueños.
-Bueno, capaz era eso, pero tenía pico de pato, qué sé yo.
*Atravesaba todo el salón lleno de gente y llegaba a un parque. Pero un parque lleno de sábanas tendidas y ropa colgada, como secándose al sol, sólo que era de noche. Parecían fantasmas, así que corrí y corrí con los ojos cerrados y tapándome la cara con la factura.
*Cuando abrí los ojos, estaba en la cola de pagar. La cola era interminable. Cuadras y cuadras de gente esperando. "Es que se cayó el sistema", dijo alguien. Me apantallé con la factura, cual abanico, para espantar la mufa que tenía.
*Y ahí me di vuelta, a ver si encontraba otro lugar para pagar la factura, pero me caí de la cama y me desperté. Cuestión es que hoy te toca a vos ir a pagar el gas.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*Frío en los pies
*los pies desnudos
*desnudos en el alma
*el alma en la cornisa
*la cornisa del viento
*el viento frío
/ frío en los pies...
Versión Moebius:
frío en los pies desnudos en el alma en la cornisa del viento frío en los pies...
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*Hay un grillo en mi casa. Hace días que lo vengo sospechando, pero hoy... hoy estoy segura. Lo escuchaba desde el pasillo, cuando me bajé del ascensor. Y en cuanto abrí la puerta del departamento: silencio total.
*La gata, cara de nada. Me lleva a preguntarme: ¿la gata y el grillo se han puesto de acuerdo para fastidiarme? ¿La gata es sorda e ignora al grillo? ¿Lo escucha pero se hace la indiferente? ¿La gata, ávida cazadora de mosquitos y otros bichos voladores, teme al grillo quizás?
*Me decido a hacer una pesquisa: apago todas las luces y me acuesto. No bien pongo la cabeza en la almohada, empieza el sonido bajito del grillo. Miro fijo a la gata. Ojos verdes. Verde grillo. ¿Serán parientes lejanos? ¿La genética del gato y la genética del grillo estarán cerca?
*La gata me mira y pega un salto, como si fuera a cumplir con su misión. Busca al grillo. Hace que lo busca. Gata traicionera: vuelve a la cama como si nada.
*Por un rato, el grillo calla, la gata pone cara de desconsolada, olfatea el aire, los rincones. Me mira de soslayo.
*Ceno en silencio. Ni noticias del grillo pero yo sé que está. Miro de reojo, me hago la desentendida. Trato de distraerme. Como papas fritas crujientes, preparo pochoclos, machaco milanesas. Lleno de ruido mi cocina, claro. Ruidos a mí.
*La luna no apareció hoy. Me voy a la cama, esta vez en serio. Trato de pensar como el grillo o como la gata, para descubrir el complot. El grillo seguro que no está en las cañerías, ahí sólo viven osos, es sabido. La gata no es sorda, se desentiende del grillo con la misma pasión con que corre fantasmas.
*Apago la luz. El cuarto queda a oscuras pero al cabo de un instante logro ver la silueta del gato. El grillo suena. Suena el grillo. La gata ni siquiera mueve las orejas en señal de alerta. Gata traidora.
*El grillo debe estar entre los zapatos. Imagino el pacto: vos los zapatos, que yo mordisqueo las medias, pero el cuero no me gusta.
*Temo que el fino oído de los gatos significa un distinto gusto musical. Capaz el canto del grillo para la gata es como una nana para nosotros. Un arrullo. Música relajante para sus oídos. Mientras que a mí...
*Intento contar hasta diez. Hasta cien. Hasta mil. En algún momento el arrullo del grillo va a parar. O se va a volver insoportable hasta para la gata. Grillo de la conciencia te reventaría a martillazos. Corazón delator.
*Descubro que cuando me muevo, por más leve y sutil que sea el movimiento, el sonido calla. Empiezo por tamborilear los dedos contra la almohada. El bicho se acostumbra rápido, y al tercer tamborileo que no corre peligro vuelve al ataque.
*Yo contraataco. Que sacudo una pierna, que amago levantarme, que me doy vuelta de sopetón. Al ratito nomás, como sabe que no tengo claro su escondite, arranca de vuelta.
*En cualquier momento empieza a amanecer. En la pérdida de racionalidad nocturna, deseo que sea un grillo vampiro y que con la luz del día tenga que desaparecer. Ansío los rayos solares pero no llegan y tengo mucho sueño.
*La gata duerme a los pies de la cama como si nada. Idea brillante. Despierto a la gata arrojando su juguete preferido. Lo persigue hasta el cansancio, el grillo calla y yo duermo un rato. Ya sé dormir con los ruidos del gato.
*La gata vuelve a dormir, y el grillo vuelve a sonar. Con el grillo, suenan todos los ruidos de la noche: una canilla que gotea, un perro ladra a lo lejos, pasa una ambulancia, frena un auto, el ascensor se mueve, un vecino corre algo, se cierra una puerta en el edificio, alguien murmura tras la pared. ¿Tendrán un grillo los de al lado? ¿El grillo estará en su casa y sólo escucho el eco endemoniado? ¿Mi grillo y su grillo se juntarán para irse acompañados?
*De pronto: silencio. La gata está quieta, pero hay un brillo nuevo en su mirada. Espero. El grillo ataca a traición. Silencio. Me voy durmiendo. Con el último parpadeo llego a ver, asomando, mezclada entre sus bigotes, un bigote verde, una patita de grillo cantor. Y escucho un último crunch, antes de caer en el silencio profundo de mi sueño. Ah, gata querida.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*Más de diez años de ininterrumpida presencia.
*34 materias aprobadas y nosecuántas abandonadas sin rendir.
*Un promedio de 230 horas de cursada.
*Un saldo de casi 40 cajas de pilas de apuntes.
*¡Unas 450 horas de viaje en colectivo!
*Miles y miles de páginas leídas.
*Y un trámite final que lo unirá todo.
(Casi dos años después) Hoy llega...
*¡La entrega del título!
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*El borde de la cama.
*El filo de la mesa.
*Un portazo.
*El marco de la puerta.
*Segundos afuera.
*Última llamada para el vuelo nosecuánto.
*El último servicio de trenes de la noche.
*El fósforo 222.
*El hilito rojo que abre el paquete de galletitas.
*La cola del gato.
*Las uñas del gato.
*El último ring antes del contestador.
*La tierra reseca.
*Las altas horas de la noche.
*El precio de las berenjenas.
*Este desorden.
*Páginas de guarda.
*El silencio entre canción y canción.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*"Los extremos me tocan."
André Gide
*"No he conocido ninguna aflicción que una hora de lectura no fuese capaz de aliviar."
Charles de Montesquieu
*"El tiempo es el mejor autor: siempre encuentra el final perfecto."
Charles Chaplin
*"For one who reads there is no limit to the number of lives that may be lived."
(Para aquel que lee, no hay límite a la cantidad de vidas que puede haber vivido.)
Louis L'Amour
*"La vida no debiera echarlo a uno de la niñez sin antes conseguirle un buen puesto en la juventud."
Miguelito (Quino)
*"¡Todavía sirve! ¡Todavía sirve!"
Bart y Homero Simpson
*"A partir de ese día no volví a verle. Yo era su remordimiento y él el mío."
Umberto Eco. El péndulo de Foucault
*"Nunca sabemos a partir de qué delgada línea comienza lo eterno. Así esa noche, cuando se dio vuelta para continuar durmiendo, no vimos qué larga sería nuestra breve despedida. El sentido de las palabras cambia según qué acontecimientos carguen o escondan: Chau, hasta la vuelta con el tiempo se convirtió en: Fui tu padre, fui tu hijo. Fue tu vida. Fue mi vida."
Luis María Pescetti. El ciudadano de mis zapatos
*"Si para todo hay término y hay tasa,
y última vez y nunca más y olvido,
¿quién nos dirá de quién, en esta casa,
sin saberlo, nos hemos despedido?"
Jorge Luis Borges
*"Dentro de unos instantes todo habrá terminado, volveremos a estar solos, en medio de tanta soledad."
Samuel Beckett. Esperando a Godot
*"Lo cierto es que vivimos postergando todo lo postergable; tal vez todos sabemos profundamente que somos inmortales y que tarde o temprano, todo hombre hará todas las cosas y sabrá todo."
Jorge Luis Borges. "Funes, el memorioso"
*"Reality is that with, when you stop believing it, doesn't go away."
(La realidad es aquello que, cuando dejás de creer que existe, no desaparece.)
Philip K. Dick
*"Los yogures cuando vencen ¿a quién le ganan?"
*"Sin embargo, siempre me he agarrado, al menos con un dedo, al espacio absoluto.
Por ello existen unos límites que, por mucho que el mundo dé tumbos, por mucho que se tuerzan las cosas, permiten que me percate antes de que sea demasiado tarde."
Peter Høeg. La señorita Smila y su especial percepción de la nieve
*"Todas las catástrofes tienen rincones a salvo."
Liliana Bodoc. Los días del fuego
*"Todo tiene un final, excepto la salchicha que tiene dos."
Proverbio danés
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Etiquetas: citas
*Los fronterizos, de Peter Høeg.
*Ceremonia secreta, de Marco Denevi.
*Mi vecina está enamorada, de Regis Lejonc.
*El secuestro de la bibliotecaria, de Margaret Mahy.
*La fábrica de historias, de Jerome Bruner.
*Las estatuas también tienen miedo, de Andrea Ferrari.
*Así en la tierra como en el cielo, de Sandra Comino.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Etiquetas: lecturas
El rey tenía un secreto que le hacía bum-bum en el corazón y le resonaba en la cabeza. No se lo podía contar a nadie, y entonces decidió que lo mejor sería olvidarlo, hacer de cuenta que él tampoco lo sabía, para que su cabeza pudiera pensar en las cosas que tuviera que pensar y su corazón no le hiciera más ese bum-bum desparejo y atolondrado y volviera al paso habitual.
Pero no sabía cómo olvidar un secreto.
*Le preguntó primero a su ministro. El ministro analizó la cuestión y después le sugirió ir al bosque, buscar un árbol añejo, elegir un nudo del tronco y ahí susurrar el secreto.
-Una vez que lo haya dicho, su majestad, podrá olvidarlo.
El rey hizo tal como le fue indicado y volvió al castillo. En el salón lo esperaba la reina, el ministro y el gato, que tarareaba bajito una melodía encantadora.
La reina se alegró al verlo:
-Suerte que llegaste, querido, necesito las llaves del auto.
Pero por más que pensó y rebuscó en su cabeza, el rey no pudo recordar dónde estaban. Ese día había logrado olvidar los nombres de sus compañeros de escuela, la medida del último pez que había pescado y claro, dónde había dejado las llaves del auto. Sin embargo, aún podía recordar el secreto. El corazón le hacía bum-bum y el secreto ocupaba todos los rincones de su pensamiento.
*Entonces le preguntó al doctor. El doctor analizó la cuestión y después le sugirió ir a la playa, contarle el secreto al sol y esperar al atardecer.
-Una vez que lo haya dicho y lo vea marcharse, su majestad, podrá olvidarlo.
El rey hizo tal como le fue indicado y volvió al castillo. En el salón lo esperaba la reina, el ministro, el doctor y el gato, que tarareaba bajito una cancioncita de moda.
La reina se alegró al verlo:
-Suerte que llegaste, querido, ¿compraste los botones que te encargué?
El rey no los había comprado. Ese día había logrado olvidar qué había cenado la noche anterior, cuál era el color de ojos de su padre, si prefería las frutillas con crema o la torta de chocolate, y claro, de comprar los botones. Pero no se había olvidado de su secreto. El corazón todavía le hacía bum-bum y el secreto se acomodaba en cada pliegue de su pensamiento.
*Finalmente, el rey le preguntó al cocinero. El cocinero analizó la cuestión y después le sugirió ir al lago, elegir una piedra de la orilla, contarle el secreto y arrojarla lo más lejos posible a las aguas.
-Una vez que lo haya dicho y lo tire con fuerza, su majestad, podrá olvidarlo.
El rey hizo tal como le fue indicado y volvió al castillo. En el salón lo esperaba la reina, el ministro, el doctor, el cocinero y el gato, que tarareaba bajito un tema insoportable.
La reina se alegró al verlo:
-Suerte que llegaste, querido, hay que darle de comer al gato.
El rey buscó por todos lados la bolsa de alimentos. Ese día había olvidado la fecha de cumpleaños de su tía Marita, cómo hacerse el nudo de la corbata, su osito preferido y claro, dónde se guardaba la comida del gato. Pero, hablando del gato, de pronto se dio cuenta de que su corazón no hacía más bum-bum, si no más bien tarararará. En su cabeza no quedaban rastros del secreto, sólo sonaba una canción tontona y repetitiva, una melodía fastidiosa que llenaba cada esquina de su pensamiento.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*Lo malo de ir a trabajar es que uno no puede dormir la siesta con la gente que quiere.
*Dormir la siesta con los compañeros de oficina es una cosa, como mínimo, ingrata.
*El jefe siempre se duerme primero, y no es nada agradable verlo con la camisa enroscada, ladeado sobre un costado y babeando.
*Al que ronca, le descuentan un 0,3% de sueldo a fin de mes. Pero si el jefe ronca, le pagan lo que nos descuentan a todos los demás.
*Los sueños se vuelven confusos. Uno al final no sabe si la carpeta azul la necesitaba el flaquito de contabilidad, o nos la dio el bigotudo de mesa de entradas.
*Además, después hay que preparar estadísticas ridículas para presentar en la reunión mensual de la compañía, como un análisis sobre el pasto que consumen diez ovejas en media hora y sus equivalencias con el uso del papel carbónico.
*Las ovejas negras están fuera de la cuestión.
*Y que nunca nunca te toque dormir la siesta cerca de la puerta, porque llegan cartas continuamente y el cartero te despierta para firmar su planilla.
*Y lo peor es cuando encima te mandan después de hora a recuperar la siesta que no dormiste.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*Me estoy pelando. Empezó sutilmente, como siempre con estas cosas, una sombra extraña en el brazo, en la nariz.
*De a poco -muy de a poco al principio- la situación empeoró. Eran entonces pequeños trozos de piel que se desprendían. Cachitos de piel desganada. Retazos de sol pelado. Brazo pelón, nariz pelona, espalda pelada.
*Y después, de súbito, la situación se volvió alarmante. Surcos profundos. Rastros de un pasado al sol. Memoria del dios quemante. Tiras y tiras de piel se despegaban como una curita vieja, sin dolor, sin pena. Se fueron los lunares, los pelitos, los poros abiertos también. Y los cerrados.
*Siguió el desgaste unas breves horas, piel uña carne hueso. Cascaritas desprendidas. Lunares por el piso. Venas colgando, médula al viento, tuétanos al fresco, y al sol otra vez. Reseca, partida, doblada, perdida.
*Habrá que barrer todo este desastre.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*con café, no, gracias.
*con café con leche, dos por favor.
*con té, a veces sí, a veces no.
*con té con leche, más bien que sean tres entonces.
*a las frutillas, sólo si están frías.
*con leche chocolatada, un par está bien.
*al yogurt, nunca.
*al licuado de banana, sí.
*al jugo de naranja, no.
*al pomelo partido a la mitad, claro.
*con mate, jamás.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Instrucciones en el envase de la crema anticelulitis de temporada:
*Aplicar la crema masajeando firmemente al menos dos veces por día.
*Comer sano y fresco.
*Realizar caminatas o cualquier tipo de ejercicio físico.
*Beber dos litros de agua al día.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Quedan oficialmente inauguradas dos nuevas sucursales. Lo aclaro acá, porque al entrar a mi perfil, Blogger pone todo en un orden con criterio desconocido, y siemprelista es la madre de los vicios. Tenía que decirlo.
*La sucursal de la pavada: Un perro azul. En nuevo sitio, mudado y actualizado, para que vean cómo me divierto barato. Faltan agregar los links correspondientes, pero por hoy no me peleo más con Blogger. Cómo es temporada de estudio, sabrán comprender, se actualiza lento...
*El hermano sensible: Caja de postales. Nuevo blog a prueba, veremos qué resulta, si es que resulta. Se aceptan opiniones. Algo personal a simple vista, pero no se dejen engañar. Demás está aclararlo.
*Y me falta -ya que estamos- también actualizar los links en siemprelista. Un día de estos se viene la reorganización total (es que ahora veo todo por Bloglines) y van a ver.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*Varia imaginación, de Sylvia Molloy.
*Los caminos de la luna, de Juan Farias. (Relectura)
*Breve introducción a la teoría literaria, de Jonathan Culler. (Relectura)
*La señorita Smila y su especial percepción de la nieve, de Peter Høeg. (¡Impresionante!)
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Etiquetas: lecturas
Anoche no tenía ganas de cocinar. Como todos los días yo le doy de comer al gato su alimento balanceado, me pareció justo decirle que le tocaba a él encargarse de la comida. El gato masculló algo, pero en el fondo entendió que mi planteo era justo. Así que se encargó:
*Fue hasta el almacén y compró fideos.
*Pasó por la verdulería y compró huevos y zapallitos. Trajo todo muy sonriente. Mientras tanto, yo descansaba en un sofá, viendo la tele.
*Enseguida lo escuché trajinar en la cocina: lavó los zapallitos, los cortó en cubitos y los puso en la cacerola.
*Puso agua para los fideos en otra olla.
*Cortó unos ajíes que había, y junto con los zapallitos, los puso a la sartén con unos huevos revueltos que iba preparando.
*Una vez que hirvió el agua echó los fideos y esperó pacientemente los doce minutos que recomendaba el paquete.
*Los coló, luego los pasó por un chorrito de agua fría. Le puso una cucharada de manteca y los juntó, por último, con los zapallitos, el ají y los huevos revueltos. El olor era delicioso.
*Me llamó a la mesa.
*Apagué la tele y me senté a comer ilusionada.
*El gato sirvió para mí un plato de alimento balanceado* y se puso a disfrutar de sus fideos con verdura.
*El alimento balanceado no tiene sabor a pollo, como asegura el envase. Ni a pescado. Ni a nada identificable, realmente.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*Colección de libros.
*Colección de distintas ediciones de un mismo libro.
*Colección de cactus.
*Colección de gatos (de adorno).
*Colección de pingüinos (de verdad).
*Colección de juegos y juguetes.
*Colección de postales.
*Colección de platos sanos.
*Colección de amores rotos.
*Colección de lunares.
*Colección de agujeros.
*Colección de libélulas.
*Colección de lapiceras que ya no andan.
*Colección de correos sin mandar.
*Colección de correos que no llegan.
*Colección de pullóveres para este invierno.
*Colección de patas en un bicho.
*Colección de bichos en una pata.
*Colección de remeras azules.
*Colección de remeras con bichos.
*Colección de citas.
*Colección de cuentos breves.
*Colección de piedritas de colores.
*Colección de colecciones.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Resulta que estábamos todos muy enojados con el administrador. Y resulta también que el administrador se fue de la reunión dando un portazo y ya no teníamos con quién desquitarnos. Entonces, resulta que de tanta bronca, nos tentamos de risa. Y ahí nomás alguien dijo:
-Basta con esta pavada de las tres dimensiones. Dimensión libre para todos.
Y el palier se volvió una fiesta. Nos costó acostumbrarnos a las nuevas condiciones de vida en el edificio.
*Los pasillos mareaban un poco, dónde parecía que había una pared, en realidad había una entrada a otro plano.
*Las escaleras se volvieron confusas. Cuando creías que ibas a la terraza a colgar la ropa, aparecías en el sótano del edificio de enfrente, en donde se organizó un tendedero algo improvisado.
*Los del 4° A entraron de lleno en la sexta dimensión, y se quejaban a cada rato que nunca más recibieron la revista del cable, pero sí la factura de la luz.
*La del 2° D, bueno, tal como su nombre lo indica, se quedó en una línea. Pero con el tiempo aprendió algunos trucos de los renacentistas, y se pintaba con claroscuro, para parecer profunda.
*El del 3° C se volvió punto.
*Yo, por mi parte, traté de pasarme a la quinta dimensión porque se corría el rumor de que ahí no había que levantarse temprano ni hacer dietas. Se me complicó un poco a la hora de llevar al gato. El bicho se volvió una masa de pelos sin demasiada forma. Maullaba, sí, pero pobrecito no sabía dónde tenía la lengua. Parece que si te gusta madrugar, en la quinta dimensión es como que te falta algo.
*El señor M. del piso 10° estaba más allá.
*Y ni hablar de sacar la basura. Nadie nunca más sacó la basura al mismo horario.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
¡Fui "etiquetada" por Valeria! Como se trata de hacer una lista, no puedo rechazar la invitación. Aquí van las reglas:
Cada uno que es etiquetado debe escribir un post en su blog contando 6 cosas raras acerca de su persona, así como también explicar esta regla. Luego de establecer tus 6 cosas raras, debes escoger 6 personas para etiquetar y hacer una lista de sus nombres. No te olvides de hacer un comentario que diga "estás etiquetado" en sus comentarios y de decirles que lean tu blog para más información de lo que esto significa.
Y aquí mi lista de cosas raras sobre mí (¡costó elegir sólo 6! les ahorro ese comentario...)
*Tengo muchos lunares por todo el cuerpo y me divierte encontrar figuras entre los lunares cercanos, rimas, formar grupos, como si fueran constelaciones o ese jueguito de unir los puntos numerados para encontrar una imagen. (Por ejemplo: en la pierna izquierda parece haber un puente de lunares, hay dos filas curvas como paréntesis que se dan la espalda, y en la mano izquierda, cerca de la muñeca hay dos lunares mellizos que para mí son ojitos de mi propio emoticon, así que les dibujo abajo la boca con el gesto que corresponda.)
*Soy "dismápica" (como disléxica, pero con los mapas), es imposible para mí asociar una imagen mental de una esquina con una dirección. Me dicen "queda en Riobamba y Córdoba", y a pesar de pasar seguido por ahí, no hay manera de que sepa de qué esquina hablamos, tengo que fijarme en un mapa cómo llegar. Ni hablar de alturas o barrios. Creo que si llego a dibujar el mapa de Buenos Aires de mi cabeza es totalmente distinto al real, y jamás podría ubicar Villa Crespo, por poner un ejemplo. No es desorientación, no logro relacionar datos de los mapas con mi conocimiento básico de la ciudad.
*Me suelen decir que hago caras, pero yo lo niego.
*No me gusta nada levantarme temprano, y nunca podría levantarme a las 7:32. Tiene que ser número redondo: 7:30 o y 35. Y 32 jamás. Y si cuando vuelvo a mirar el reloj son y 36, tengo que quedarme en la cama hasta y 40. Esto me da changüí para dormir unos minutos más, aunque sea a medias y después tenga que correr como una loca para llegar a horario.
*Tengo orejas grandes, pero mal oído musical (aunque escucho bastante bien).
*En general, cuelgo la ropa por color. Si lavé, por ejemplo, dos remeras rojas, una naranja y una verde, las dos rojas van colgadas una al lado de la otra, después la naranja y por último la verde. Mi tender es como una paleta de colores muy prolija. Y también por fila de ropa uso el mismo color de broche, y más vale que combine con la ropa.
Una de yapa, un poco obvia:
*¡Hago listas para todo!
Aquí van los seis etiquetados:
Smart, Flor, Leo, Fabi, María Paula y Delius.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*Lo bello y lo triste, de Yasunari Kawabata.
*La familia Fortuna. Amor Fati o los gemelos marplatenses, de Tulio Stella.
*La familia Fortuna. El país del fugu, de Tulio Stella.
*La familia Fortuna. Arte poética, de Tulio Stella.
*El libro álbum. Invención y evolución de un género para niños, varios autores.
*La espuma de los días, de Boris Vian. (Relectura)
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Etiquetas: lecturas
No aparece. No sé dónde está. No me di cuenta hasta ese momento, por supuesto, justo cuando la necesité. Para mí, siempre había estado ahí, no podía recordar cuándo fue la última vez que la vi realmente...
*Miré por encima de los lugares habituales: la mesita de al lado de la puerta, el diccionario, la heladera, el cajón de las bombachas, las pilas de papeles que dan vueltas por ahí, pero no.
*Me resigné a una búsqueda más a fondo: saqué todos los libros de la biblioteca, miré entre los platos, los vasos, las tazas y las cacerolas de la cocina. También en el cajón de los cubiertos. En el placard, entre la ropa de verano y también entre la de invierno. ¿Se habría perdido en la última mudanza? ¿Se la habría comido el gato en un descuido?
*Busqué en los pliegues de los almohadones del sillón, en la cama, adentro del lavarropas, entre las plantas, atrás de los muebles.
*Estaba al borde de la desesperación: desarmé los enchufes, miré adentro de las cañerías, entre las fotos viejas, entre los discos.
*Empecé a desconfiar de las últimas visitas: alguien se la debía haber llevado. Por error, tal vez, pero no la había devuelto. Llamé a algunos amigos, le toqué timbre al vecino, miré con más sospecha al gato.
*Levanté las baldosas del piso, el parket del living, saqué la tierra de las macetas. Ni una sombra de la sombra. Ni una señal, ni una pista confusa. Ni un atisbo.
*Me rendí, me llamé a silencio y me hice la desentendida por unos días. ¿Quién la necesita?, pensaba. Pero al tiempo volví a la carga. La necesitaba, claro.
*Revisé carteras fuera de uso, los bolsillos del tapado, la cajita de los aros, el espejo del baño, los frascos de shampú.
*Apelé a lugares imposibles: la guía telefónica, el frasco de galletitas, el lapicero del escritorio, debajo de la mesa. Pero ya no sé qué más hacer.
*No aparece. Por momentos creo que no existe, que sólo fue mi imaginación. Pero algo me lleva a seguir buscando. Estaba acá, me repito, acá arriba de todo, en la punta de la lengua. Pero ya no está. La palabra justa sigue sin aparecer.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
El otro día, entró un calor a casa. Terrible. Supongo que entró por la ventana, pero bien puede haber entrado por la canilla de la cocina. Llenó hasta el último recoveco: desde el ángulo izquierdo del techo hasta el cajón de la cómoda del cuarto. Todo en casa era calor. Tenía que pensar algo para sacarlo.
*Primero hice lo más obvio. Prendí todos los ventiladores de la casa. Sin embargo, podía sentir como el calor disfrutaba con esa especie de baile de viento que lo hacía ir y venir por todos lados.
*Parece ser que el color negro le gusta, entonces, junté todo lo que encontré negro, lo metí en una caja y lo tiré a la calle. Allá fueron mis zapatos, algunas carteras, dos cinturones, algunos libros de lomo negro, el gato y un velador. Pero el calor no se iba.
*Probé con una ducha fría. Y como no me pareció demasiado, empecé a regar con agua fría toda la casa. Empapé sillones, bibliotecas, aparadores... pero nada. En seguida, un vapor de agua brotaba y el calor se mantenía firme.
*Abrí la heladera de par en par. Escondí cubitos por todos lados: abajo de la cama, en los placares, bajo el escritorio -como quien pone trampas para ratones- y me hice la desentendida por un rato. Cuando empezaron a aparecer charquitos en cualquier parte comprendí que iba perdiendo mi batalla por goleada.
*En un despliegue de producción conseguí tres osos polares, cinco pingüinos, una pareja de esquimales y siete cachorritos de siberiano. Les pedí que se sintieran como en su casa (con la esperanza de que ahí nomás levantaran un iglú, algún iceberg, cuevas heladas, algo...) pero enseguida se miraron horrorizados y huyeron. Temo que salvo un pingüino, que se derritió al tocar el pomo de la puerta. Necesitaba más refuerzos.
*Llamé al heladero que, palitobombónhelado, andaba librando a todo el barrio del calor (parece que era una especie de epidemia). Le compré todo lo que le quedaba: dos torpedos de frutilla y un cucurucho de granizado. Mi enemigo no iba a resistir. Sin embargo, antes de terminar la primera munición, el calor me había dejado toda manchada de un líquido rosado y pegajoso.
*Decidí darle de su propia medicina. Cerré todo y puse agua a hervir. Serví dos tazas de té humeante y me senté a la mesa. No quedaba más que negociar. Sudando a más no poder, esperé a que el calor no resistiera la tentación de más calor y viniera a conversar conmigo. Diez minutos después, ahí estaba. Tomando alegremente su té, exultante por su victoria, sonriendo de oreja a oreja. Pero yo no me iba a dejar convencer tan fácil y él no quería ceder terreno.
*Ya sé. Podría llamarse traición, pero yo prefiero creer que fue defensa propia. Para conciliar la charla le convidé un caramelo... ¡de mentol! El aliento fresco lo agarró por sorpresa. Ahí nomás, justo cuando iba a llevarse un trago de té para contrarrestar el caramelo, le tiré un par de cubitos a la taza. Con el crac cric del hielo en el agua caliente, vi como su cara se desfiguraba de terror. Estaba atrapado.
*Como un suspiro de verano, se coló, mansito, por debajo de la puerta y se fue. Supongo que está juntando fuerzas para contraatacar, pero no me importa porque la próxima vez no le va a ser tan fácil entrar. Como quien planta ruda para espantar a los malos espíritus, planté menta en todos los canteros.
Ah, y me conseguí un gato blanco.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*Lucas y Simón van a la playa, de Silvia Schujer.
*Dogs Don't Tell Jokes, de Louis Sachar.
*Pollos de campo, de Ema Wolf.
*El día que cambié a mi padre por dos peces de colores, de Neil Gaiman y Dave McKean. (GUAU!)
*La familia Fortuna. Linguaglossa, de Tulio Stella.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*Cambiar la lamparita del hall de entrada.
*Rellenar la azucarera.
*Sellar los papeles en otra oficina.
*Comprar leche.
*Poner papel higiénico nuevo.
*Conseguir el repuesto de la perillita del lavarropas.
*Sellar los papeles en otra oficina de la otra cuadra.
*Actualizar los links del blog.
*Ordenar el placard.
*Doblar la ropa.
*Sellar los papeles en otra oficina más de otra cuadra más allá.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
Muchas veces escuché decir que hay otros mundos.
Imaginarios, reales, de otra dimensión, en otros planetas.
Más caros, más sucios, más modernos, tan antiguos.
Llenos de ventajas, de fantasía, donde siempre es carnaval, donde nunca llega la luz del sol.
En guerra, para dar la vuelta, rojos, de príncipe azul, tan justo, tan injusto, tan loco.
Doble, en espejo, parecido, aterrador, solitario, superpoblado, desértico, perdido.
Subterráneo, de ensueño, virtual, en el fondo del mar, sobre las nubes.
Con un solo idioma, de imágenes, con miles de lenguas, sin palabras.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
*Pinocho, de Carlo Collodi.
*Hay un chico en el baño de las chicas, de Louis Sachar.
*Hoyos, de Louis Sachar.
*La mirada del lobo, de Daniel Pennac.
*Miedo de noche, de Ana María Shua.
*La pulga preguntona, de Gustavo Roldán.
*La familia Fortuna. La venganza de Beatriz, de Tulio Stella.
*La familia Fortuna. El mono de Borneo, de Tulio Stella.
*La familia Fortuna. Pistol Star, de Tulio Stella.
Publicadas por
nat
0
comentario(s)
listas propias y ajenas. y capaz...