8.11.07

Las medialunas

*Primero pasaron de largo.
*Sutilmente, se fueron acomodando en un lugar cercano a la cintura, por los costados, desde adentro hacia afuera.
*Después se reunían en el frente, tomando fresco por el ombligo.
*Lo peor fue cuando empezó el descontrol y coparon todo.
*Surgió, por ejemplo, un brazo más a cada costado.
*Dos o tres nalgas. (O la misma nalga del tamaño de dos o tres.)
*Luego fueron por las caderas. Fácil conquista.
*Al punto que se desarrolló como un nuevo pliegue todo alrededor.
*El pliegue se volvió territorio fértil y acabó dominando la zona de la cintura y las caderas, como un gran emperador.
*Pero luego, pequeños pliegues se dividieron el terreno. Divide y reinarás, dijo la medialuna.
*Los pliegues dieron lugar a nuevas formaciones irregulares.
*Ahora, paso yo de largo a las medialunas, son gente muy ambiciosa que no te perdona una.

1.11.07

Lecturas de OCTUBRE 2007

*Un pequeño inconveniente, de Mark Haddon.
*Un día animal, de Margarita Mainé.
*Trenes, de María Teresa Andruetto e Istvansch.
*agua/cero, de María Teresa Andruetto y Guillermo Daghero.
*Pajarraigos, de David Wapner y Claudia Degliuomini.
*Los resortes simbólicos, de Max Aguirre.
*Bosquenegro, de Fernando Calvi.
*Gallego a la orilla del mar, de Juan Farias y Xosé Cobas.
*Leer y mirar el libro álbum: ¿un género en construcción?, de Fanuel Hanán Díaz.

1.10.07

Lecturas de SEPTIEMBRE 2007

*Quiere a ese perro, de Sharon Creech.
*Un perro llamado cual, de Renato Peralta.
*Kitchen, de Banana Yoshimoto.
*Los galochas, esa gente exagerada, de Juan Sasturain.
*Recetas secretas de brujas y de hadas, de Graciela Falbo, ilustrado por Irene Singer.
*Bicho Martínez ataca, de Pablo Albarello.
*Tute de bolsillo, de Tute.
*Doméstico, de Sebastián de Caro y Diego Greco.
*Penas de muerte, de Mariano Lucano.
*La pasión de Crist, de Crist.
*La infancia en dictadura, de Paula Guitelman.
*La princesa viene a las cuatro, de Wolfdietrich Schnurre, ilustrado por Rotraut Susanne Berner.
*Si yo fuera un gato, de Carlos Silveyra, ilustrado por Sonia Esplugas.
*Diciembre Súper Álbum, de Liliana Bodoc.
*El sonido de la montaña, de Yasunari Kawabata.
*El eternauta, de Héctor G. Oesterheld y Solano López.

25.9.07

El problema del olfato

*Los vecinos de abajo anoche cenaron algo con puré de papas, tal vez un pastel de papas, porque también olía a huevo duro y a alguna carne con especias, después.
*El vecino de al lado se acaba de bañar y se puso demasiado perfume. Por cierto, además cambió de perfume.
*La vecina de enfrente hoy le pasó cera al piso.
*A la vecina del otro lado se le están quemando las tostadas.

—Ese no es un problema del olfato —dijo el gato (que por cierto, rima con olfato)— si no de tu nariz grande. Yo sólo huelo cuando hay anchoas cerca.

24.9.07

Historia de amor

(Cuento primaveral con listas incluidas)

Anoche, antes de ir a dormir, le pedí al gato que me contara un cuento de amor.
—¿Te picó el bichito de la primavera? —me respondió, siempre tan sensible.
—Es eso, o vemos otra vez Notting Hill —dije contundente.
—Está bien, está bien. Tengo una historia de amor que no es sobre cómo se lo consigue o cómo se lo conoce. Es una historia real, sobre una vida llena de amor. Y empieza como todos los cuentos:

"Había una vez, en una lejana tierra, un rey. Su reino era rico y poderoso. Había ganado muchas guerras y desde hacía mucho vivía tiempos de paz y prosperidad.
Este rey no tenía muchas ocupaciones, y se dedicaba a coleccionar objetos bellos. Su castillo era un impresionante museo de obras que provenían desde las más extrañas regiones y que le regalaban los embajadores cuando hacían sus embajadas y los viajeros cuando pasaban por allí en sus larguísimos viajes.
El rey era famoso en todo el mundo por su colección, y cada comarca quería obsequiarlo. También tenía el rey en su corte artistas y artesanos que trabajaban realizando magníficas piezas para engalanar todos los rincones, arquitectos e ingenieros que construían las más hermosas habitaciones, poetas y músicos que recitaban dulces versos e interpretaban melodías emotivas , jardineros que cultivaban las flores más perfumadas y de colores más delicados. Todo allí era bello.
Un día, (siempre hay un día en las historias de amor) el rey notó que faltaba en su colección el rostro más bello del mundo, y llamó a todos los pintores que trabajaban en palacio y les propuso la obra. Se invitó a las jóvenes del reino a participar como modelos y se seleccionaron para ello a diez de las más hermosas jovencitas.
Los pintores comenzaron a pintar, combinando las facciones más lindas: la nariz de una, los ojos de aquella, la sonrisa de la otra... y pronto los cuadros fueron terminados. Se realizó una exposición y los cortesanos eligieron por fin una de las pinturas.
Era la que había hecho un muchacho callado, que llamaban pocas veces al palacio ya que vivía en un rincón alejado del reino. Había pintado realmente el rostro más bello de todos, y eso que todos eran hermosísimos. Se veía en la mirada de la muchacha retratada una dulzura que las otras no tenían, un encanto en su sonrisa, un brillo que no tenía ninguno de los demás cuadros, aunque todos se basaron en las mismas modelos.
La pintura fue colgada en el salón principal del palacio y hasta el día de hoy deja sin aliento a todos los que la miran. El pintor recibió su paga y en medio de una gran ovación se marchó despacio a su casa.
Luego de media jornada de viaje llegó y saludó a su esposa. Esa noche, después de la cena le advirtió:
—Ah, mujer, te recomiendo que por un tiempo no te acerques al palacio, que hay un retrato de ti colgado en la sala principal."

22.9.07

Lenguaje técnico

—¿Que fuiste al qué por una basurita en el ojo? —preguntó el gato burlándose.
—A un oftalmólogo de guardia. Y no era una basurita.
—¿Y qué era?
*¿polen de primavera?
*¿una pieza de rompecabezas?
*¿un bigudí atravesado?
*¿un origami incrustado?
*¿el diario del domingo?
*¿un elefante a pintitas?
*¿un camión mal estacionado?
*¿un trauma psicológico?
*¿la somatización de un problema que no querés ver?
—Una partícula, dijo el oftalmólogo. No dio más detalles. Una partícula.
—¿Una partícula? Ah, lo que yo digo, una basurita en el ojo.

10.9.07

Animales de la biblioteca

*Los lobos detrás de las paredes.
*El oso de los caños.
*Un perro en las escaleras.
*El loro al hombro.
*Un cuervo en el umbral.
*Un conejo con reloj.
*El gato con botas.

1.9.07

Lecturas de AGOSTO 2007

*Ambrosio en la Prehistoria, de Liliana Cinetto, con ilustraciones de Carolina Farías.
*Ambrosio en el Antiguo Egipto, de Liliana Cinetto, con ilustraciones de Carolina Farías.
*Lisandro pasea peces, de Alberto Pez y Roberto Cubillas.
*Ratones en la escuela, de Canela y Tania de Cristóforis.
*Historia de una princesa, su papá y el príncipe Kinoto Fukasuka, de María Elena Walsh, con ilustraciones de Carolina Farías.
*El arte de la ficción, de David Lodge.
*La pequeña vendedora de prosa, de Daniel Pennac (suerte que se puede volver a Pennac cuando uno necesita cobijo).
*Una mujer difícil, de John Irving.

27.8.07

Conjugación animal

*Yo estoy abichada.
*Tu estás emperrado.
*Él apolilla.
*Nosotros hacemos burradas.
*Vosotros hacéis chanchadas.
*Ellos nos engatuzan.

¿No es una monada?

15.8.07

Lista de gatos literarios

In memoriam Fiona, la gatita que me hacía compañía.


*"—Los gatos de mi casa no hablan.
—¿No? —se extrañó el animal.
—No —contestó Coraline.
El gato saltó con elegancia desde el muro hasta los pies de la niña, y la miró fijamente.
—Bueno, tú eres la experta en estas cosas —comentó el gato con sequedad—. Al fin y al cabo, ¿qué puedo saber yo? Sólo soy un gato.
Comenzó a alejarse con la cabeza y la cola muy erguidas, en un gesto de orgullo.
—Vuelve, por favor —le pidió Coraline—. Lo siento, lo siento de veras. —El animal se detuvo, se sentó y se dedicó a limpiarse concienzudamente, ignorando la existencia de la niña—. Nosotros..., en fin, podríamos ser amigos, ¿no crees? —añadió.
—También podríamos ser raros ejemplares de una exótica raza de elefantes africanos bailarines —respondió el gato— pero no lo somos. Por lo menos —continuó con tono rencoroso, tras clavar una breve mirada en Coraline— yo no.
La niña suspiró.
—Perdóname, por favor. ¿Cómo te llamas? Mira, yo soy Coraline, ¿vale?
El gato bostezó cautelosa y prolongadamente, revelando al hacerlo una boca y una lengua de un asombroso color rosa.
—Los gatos no tenemos nombre.
—¿No? —dudó Coraline.
—No —corroboró el gato—. Vosotros, las personas, tenéis nombres porque no sabéis quiénes sois. Nosotros sabemos quiénes somos, por eso no necesitamos nombres.
[...]
Entonces algo peludo se restregó contra ella de forma suave e insinuante. Coraline dio un salto, aunque respiró aliviada cuando comprobó de qué se trataba.
—Oh, eres tú —le dijo al gato.
—¿Lo ves? —repuso este—. No es tan difícil reconocerme, aunque no tenga nombre.
—Ya, ¿y qué hago si quiero llamarte?
El animal frunció el hocico y no se dejó impresionar por la pregunta.
—Llamar a los gatos es un ejercicio sobrevalorado —confesó—. También podrías llamar a un torbellino.
—¿Y si fuese la hora de comer? ¿No te gustaría que te llamasen?
—Por supuesto. Pero con gritar "¡A comer!" es suficiente. ¿Ves como los nombres no son necesarios?"

En Coraline, de Neil Gaiman.

*"The naming of cats is a difficult matter.
It isn't just one of your holiday games.
You may think at first I'm mad as a hatter.
When I tell you a cat must have three different names."

En Old Possum's Book of Practical Cats, de T.S. Eliot.

*"Desde chico —no tenía más de cincuenta días cuando Emilio lo dejó en casa— mostró esa peligrosa inclinación por los bordes, los extremos, las aristas, los márgenes y cualquier sitio desde donde fuera posible derrumbarse. Su misma aparición estuvo marcada por una señal de riesgo aéreo.
Hace unos años Emilio —Emilio es nuestro vecino— lo descubrió encaramado en la punta de su acacia, que es el árbol más alto de la cuadra; y lo bajó no porque Fernández diera muestras de sentirse en peligro sino precisamente porque todo hacía suponer que se quedaría allí para siempre. Vaya a saber por qué razón, siguiendo qué impulso, Emilio tocó timbre en casa, nos entregó a Fernández —que hasta ese momento nunca había sido nuestro— y se fue. Un gesto tan natural y sorpresivo que no nos dio tiempo a reaccionar. A ver si se entiende: no parecía un regalo sino una devolución, sólo que esta vez no habíamos perdido nada y menos a Fernández, a quien —repito— no conocíamos excepto por haberlo visto ese día en la punta de la acacia. Emilio es uno de esos vecinos que siempre devuelve la pelota de mis hermanos cuando cae en su jardín; pero eso no era una pelota, por lo que no supimos si correspondía darle las gracias o no. Ahora que lo pienso nunca aclaramos con él ese asunto.
Desde ese día Fernández está con nosotros. (El nombre se lo puso mi madre, inexplicablemente, ya que no es un nombre sino un apellido, que no es el nuestro y ni siquiera el de Emilio.)"

En Historias a Fernández, de Ema Wolf.

*"He had never experimented on his own cat. He wanted to surprise it.
One evening he walked into his apartmen, hung his coat in the closet as usual, turned to his cat, and said, "Meow!".
This was the way cats said "Good evening" when meeting.
But the cat did not seem surprised.
The cat answered, "Mrrrowrow!" which meant, "It's about time!"
The cat gave him to understand that it would tutor him in the more complex subtleties of the language, that it was well informed of all his experiments, and that, if he did not pay attention to his lessons, the man would be Mrowr-sorry!
As the weeks went by, the man discovered to his continual amazement the fantastic intelligence of his Siamese cat.
Bit by bit, he learned the history of the cats.
Thousands of years ago, the cats had a tremendous civilization; they had a world government which worked perfectly; they had spaceships and had investigated the universe; they had no need of radios or television, for they used some sort of mental telepathy; and some other wonders.
But one thing the cats discovered eventually was that the importance of any experience depended on the intensity with which it was felt.
They realized their civilzation had grown too complex, so they decided to simplify their lives.
Of course, they didn't want to just "go back to nature" -that would have been too much- so they created a race of robots to take care of them.
These robots were an improvement mechanically over anything nature had produced.
A couple of their greatest inventions were the "opposable thumb" and the "erect posture."
They didn't want to bother about fixing the robots when they broke down so they gave an elementary intelligence and the power of reproduce.
Of course, we are the robots to which the cat referred."

De "The Language of Cats", en The Zebra Storyteller, de Spencer Holst

*"Yo, por ejemplo, le dije al mío:
—Ismael, te quise enseñar natación y abandonaste. Te quise enseñar piano y abandonaste. ¿Qué te parece ahora un poco de tejido, tanto como para que no te pases la vida rascándote en ese estado de vagancia repugnante?
Ismael me miró. Tenía los ojos entrecerrados, como cuando piensa. Detrás de las lagañas vi el brillo de sus pupilas inteligentes. Ismael es lo más despabilado que he conocido en gatos. Genio. Entiende todo. Sabía que yo hablaba por su bien. Y aceptó. Sé que hay gatos tercos. No es el caso de este mío. También hay que saber hablarles en el tono y el momento adecuados."

En Hay que enseñarle a tejer al gato, de Ema Wolf.

*"'But I dont't want to go among mad people,' Alice remarked.
'Oh, you can't help that,' said the Cat: 'we're all mad here. I'm mad. You're mad.'
'How do you know I'm mad?' said Alice.
'You must be,' said the Cat, 'or you wouldn't have come here.'

En Alice's Adventures in Wonderland, de Lewis Carroll.

1.8.07

Lecturas de JULIO 2007

*¡Basta para mí, basta para todos!, de Cecilia Pisos.
*Canción y pico, de Laura Devetach, ilustrado por Saúl Oscar Rojas.
*La leyenda de las estrellas, de Leonardo Moledo y Marta Prada.
*Tigres de la otra noche, de María García Esperón, ilustrado por Alejandro Magallanes.
*La mejor mascota, de David LaRochelle, ilustrado por Hanako Wakiyama.
*La máquina del sueño, de Lola Ribalta y David López Retamero.
*Chumba la cachumba.
*Los opuestoros y Los opuestoros 2, de Sebastián García Schnetzer.
*Ernesto, de Didier Lévy y Gilles Rapaport.
*Los tres cerditos, de David Wiesner.
*El oso que no lo era, de Frank Tashlin.
*Donde viven los monstruos, de Maurice Sendak.
*Harry Potter and the Deathly Hallows, de J. K. Rowling.

6.7.07

Llamada

Bienvenido al centro telefónico de ayuda al indeciso.
*Para consultar con un operador, por favor, marque 1 ó 2.
*Si no está seguro de marcar 1 ó 2, por favor, marque 3 ó 4.
*Si su consulta es acerca de trivialidades (por ejemplo, de qué color pintar las paredes, el nombre del bebé, a quién votar, a qué número jugarle, si lleva paraguas o no, etc.), por favor, marque 5 ó 6.
*Si su consulta es sobre temas trascendentales (por ejemplo, qué ropa ponerse, cómo elegir un regalo adecuado, adónde ir de vacaciones, si debe realizar esa llamada que viene posponiendo, etc.), por favor, marque 7 ú 8.
*Si no sabe aún si esta llamada resuelve su problema, porque no sabe tampoco exactamente cuál es su problema, por favor, marque 9 ó 0.
Bienvenido al centro telefón...

—¿Y? —me preguntó el gato, con cara de fastidio— ¿ya decidiste qué vamos a cenar hoy?

1.7.07

Lecturas de JUNIO 2007

*Springfield, de Sergio S. Olguín
*El control de la palabra
, de André Schiffrin.
*El misterio del conejo que sabía pensar, de Clarice Lispector.
*Marketing editorial: la guía, de David Cole.
*Mi perro Míster y el gato, de Thomas Winding.
*Diario de exploración afuera del cantero, de Lucía Bianco.

20.6.07

"Toda una vida tapando agujeros"

Hace como un año y medio que vivo en este departamento, y recién en las últimas semanas descubrí algo muy extraño: está lleno de agujeros diminutos.
*Primero me llamó la atención un agujerito en el baño, justo en la esquina de cuatro azulejos. Supuse que habría habido un clavo, y que los inquilinos anteriores no repararon la masilla.
*Más tarde, ese mismo día, mientras me duchaba, encontré en otra pared del baño, la de la bañadera, dos agujeros de igual tamaño que el anterior. Ya era más difícil que hubiera habido clavos dentro de la bañadera, pero quién soy yo para meterme con la decoración ajena.
*Dos días después, cuando perseguía al gato para recuperar el alfil que intentaba comerse (tiene unas ideas muy literales acerca del juego de ajedrez) me caí al suelo y justo justo fui a dar con un agujerito igual a los del baño, pero esta vez en el zócalo cerca de la puerta del balcón. Primero no lo asocié con los otros y pensé ¡zas! hormigas, lo único que me falta, así que me quedé un rato haciendo guardia, para ver si llegaban o salían, pero nada. El gato volvió relamiéndose y yo ahí, tirada en el piso, mirando fijo el puntito negro en mi zócalo blanco, de pronto, corregí mi pensamiento anterior: ¡zas! agujeros, lo único que me falta.
De ahí en adelante no hice más que encontrar agujeros en casa. En lugares así de insólitos, sin margen para la justificación del clavito de los inquilinos anteriores.
*En la cocina: cinco agujeros más. Dos probablemente hayan sido para colgar cuadros, pero los otros cinco, uno justo al lado de la llave de paso, uno al costado del marco de la ventana y el último a la altura de mi rodilla, justo al lado de la heladera.
*En el living: cuatro que podemos suponer sí tenían también la misión de sostener adornos, pero hay otros tres muy cerca del techo, dos en el techo mismo, y otros cinco atrás de los sillones.
*En la pieza: dos cerca del zócalo, uno al lado de la llave de luz y uno en el techo.

Este es el momento del texto en el que yo podría desviar el relato hacia lo fantástico y contar lo ocurrido cuando acerqué mi ojo a un agujero, puse atención, y descubrí un mundo extraño y sensacional al otro lado, viví exóticas aventuras con personajes delirantes, luego volví a este mundo, y finalmente, después de tanto vivido y reflexionado puedo volver a actualizar este blog. Además, dejo abierta la posibilidad de encontrar mundos distintos en cada uno de los agujeros de la casa por si el éxito del cuento reclama nuevas historias.
O también podría contarles que en vez de hormigas empezaron a salir por los agujeros unos seres diminutos, verdosos, con cinco o seis patas (no se distingue bien), y traían un mensaje de paz. Nos hablaron -al gato y a mí- de un mundo feliz, de otra vida maravillosa más allá de las paredes, si es que los ayudábamos a derrotar a los seres del agujero de más allá, igual de diminutos, con más o menos la misma cantidad de patas, pero azulinos en lugar de verdosos.
Podría ser, por qué no. Este blog no se destaca precisamente por su realismo, ni por la consistencia en su discurso. Y después de todo, no deja de ser una excusa como cualquier otra (ver lista al pie).
Sin embargo, voy a confesar la verdad. No sucedió nada trascendental. Ni siquiera interesante.
*Sólo que lenta, sutilmente empecé a odiar esos agujeros. A verlos por todas partes. Cada manchita en la pared, cada pocito, cada cascarita de pintura se volvió una afrenta personal.
*Y entonces, con la paciencia que me caracteriza (y con la ayuda de un producto para reparar paredes), me he dedicado, uno por uno, sin prisa pero sin pausa, a llenar agujeros. Todos y cada uno.
*Y después a pintar.
*Y después me pareció que quedó muy liso todo, entonces me conseguí unos cuadros para colgar, para lo que tuve que hacer... más agujeros.
*Que odié de inmediato. Entonces los volví a llenar, y volví a pintar, y a ver todo demasiado liso...


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LISTA AL PIE:
Lista de excusas varias que dan quienes escriben weblogs y en algún momento dejan de actualizarlos
*Demasiado trabajo.
*Me estoy dedicando a mis plantas, y a mi vida personal.
*Me entró un virus en la máquina.
*Prefiero escribir cosas serias.
*Este blog se volvió un espacio demasiado demandante y a mí no me gustan las cosas demandantes.
*Mi novio lo descubrió y ahora no puedo seguir hablando mal de él.
*Yo quería subir imágenes, pero no logro aprender cómo.
*Ya no siento las mismas cosas.
*El perro se comió el mouse.
*_o me a_da la tecla e_e y es un plomo escribir así.
*No sos vos, soy yo.
*Tuve mucho que estudiar.
*Estudié pero no me acuerdo.

1.6.07

Lecturas de MAYO 2007

*Hasta que te encuentre, de John Irving.
*La reina Mab, de W. Shakespeare, Ruth Kaufman y Cristian Turdera.
*¿Qué crees tú que puedes hacer en mi circo?, de Georgina Rô y Maximiliano Luchini.
*El regreso del gato asesino, de Anne Fine.
*Oficio de palabrera, de Laura Devetach.
*Lecturas, de Aidan Chambers.
*Macanudo 4, de Liniers.
*Gesta Dei, de Carlos Nine.
*El nuevo libro del ABC, de Karl Philipp Moritz y Wolf Erlbruch.
*El taller de las mariposas, de Gioconda Belli y Wolf Erlbruch.
*Tras las líneas. Sobre la lectura contemporánea, de Daniel Cassany.
*Los vecinos mueren en las novelas, de Sergio Aguirre.
*Contratapas, de Rep.
*Oveja con botitas, de Maritgen Matter.

(¡Ay, Feria que me hiciste mal! Al menos con esta lista espero que se entienda por qué no hubo entradas nuevas en un mes: ¡tantos libros y tan poco tiempo!)

1.5.07

Lecturas de ABRIL 2007

*El misterio de la mujer autómata, de Joan Manuel Gisbert.
*La ciencia en los cuentos, de varios autores.
*Papando moscas, de Gabriela Keselman.
*Quiero ver una vaca, de Enrique Fierro y la Compañía de objetos El pingüinazo.
*The Wolves in the Wall, de Neil Gaiman y Dave McKean.
*I'm Not Sleepy and I Will Not Go to Bed, de Lauren Child.
*Reloj de sol, de Gabriel Zaid.
*Curdy y la cámara de los lores, de Artur Balder.

30.4.07

Pesadilla de gato

Esta madrugada la gata, que dormía a los pies de la cama, se despertó de un sobresalto.
-Estaba teniendo pesadillas -me dijo. Y me contó:
*Tenía que ir a pagar el gas porque se vencía la factura.
*Pero de pronto, todo a mi alrededor se inundaba, y yo iba flotando en un cartoncito, usando la factura de gas como vela, porque ni loca metía una pata en el agua para remar.
*Después no sé bien, pero ya no había agua. Estaba en una fiesta de disfraces y todos me tiraban de los bigotes como si mi cara de gata fuera una máscara. Había disfraces muy raros. Yo los espantaba con la factura hecha un rollito. Uno disfrazado de ornitorrinco le quería mirar a todos la garganta.
-Otorrinolaringólogo, querrás decir -acoté entre sueños.
-Bueno, capaz era eso, pero tenía pico de pato, qué sé yo.
*Atravesaba todo el salón lleno de gente y llegaba a un parque. Pero un parque lleno de sábanas tendidas y ropa colgada, como secándose al sol, sólo que era de noche. Parecían fantasmas, así que corrí y corrí con los ojos cerrados y tapándome la cara con la factura.
*Cuando abrí los ojos, estaba en la cola de pagar. La cola era interminable. Cuadras y cuadras de gente esperando. "Es que se cayó el sistema", dijo alguien. Me apantallé con la factura, cual abanico, para espantar la mufa que tenía.
*Y ahí me di vuelta, a ver si encontraba otro lugar para pagar la factura, pero me caí de la cama y me desperté. Cuestión es que hoy te toca a vos ir a pagar el gas.

18.4.07

Tormenta

*Frío en los pies
*los pies desnudos
*desnudos en el alma
*el alma en la cornisa
*la cornisa del viento
*el viento frío
/ frío en los pies...

Versión Moebius:
frío en los pies desnudos en el alma en la cornisa del viento frío en los pies...

17.4.07

Entrada con ruido

*Hay un grillo en mi casa. Hace días que lo vengo sospechando, pero hoy... hoy estoy segura. Lo escuchaba desde el pasillo, cuando me bajé del ascensor. Y en cuanto abrí la puerta del departamento: silencio total.
*La gata, cara de nada. Me lleva a preguntarme: ¿la gata y el grillo se han puesto de acuerdo para fastidiarme? ¿La gata es sorda e ignora al grillo? ¿Lo escucha pero se hace la indiferente? ¿La gata, ávida cazadora de mosquitos y otros bichos voladores, teme al grillo quizás?
*Me decido a hacer una pesquisa: apago todas las luces y me acuesto. No bien pongo la cabeza en la almohada, empieza el sonido bajito del grillo. Miro fijo a la gata. Ojos verdes. Verde grillo. ¿Serán parientes lejanos? ¿La genética del gato y la genética del grillo estarán cerca?
*La gata me mira y pega un salto, como si fuera a cumplir con su misión. Busca al grillo. Hace que lo busca. Gata traicionera: vuelve a la cama como si nada.
*Por un rato, el grillo calla, la gata pone cara de desconsolada, olfatea el aire, los rincones. Me mira de soslayo.
*Ceno en silencio. Ni noticias del grillo pero yo sé que está. Miro de reojo, me hago la desentendida. Trato de distraerme. Como papas fritas crujientes, preparo pochoclos, machaco milanesas. Lleno de ruido mi cocina, claro. Ruidos a mí.
*La luna no apareció hoy. Me voy a la cama, esta vez en serio. Trato de pensar como el grillo o como la gata, para descubrir el complot. El grillo seguro que no está en las cañerías, ahí sólo viven osos, es sabido. La gata no es sorda, se desentiende del grillo con la misma pasión con que corre fantasmas.
*Apago la luz. El cuarto queda a oscuras pero al cabo de un instante logro ver la silueta del gato. El grillo suena. Suena el grillo. La gata ni siquiera mueve las orejas en señal de alerta. Gata traidora.
*El grillo debe estar entre los zapatos. Imagino el pacto: vos los zapatos, que yo mordisqueo las medias, pero el cuero no me gusta.
*Temo que el fino oído de los gatos significa un distinto gusto musical. Capaz el canto del grillo para la gata es como una nana para nosotros. Un arrullo. Música relajante para sus oídos. Mientras que a mí...
*Intento contar hasta diez. Hasta cien. Hasta mil. En algún momento el arrullo del grillo va a parar. O se va a volver insoportable hasta para la gata. Grillo de la conciencia te reventaría a martillazos. Corazón delator.
*Descubro que cuando me muevo, por más leve y sutil que sea el movimiento, el sonido calla. Empiezo por tamborilear los dedos contra la almohada. El bicho se acostumbra rápido, y al tercer tamborileo que no corre peligro vuelve al ataque.
*Yo contraataco. Que sacudo una pierna, que amago levantarme, que me doy vuelta de sopetón. Al ratito nomás, como sabe que no tengo claro su escondite, arranca de vuelta.
*En cualquier momento empieza a amanecer. En la pérdida de racionalidad nocturna, deseo que sea un grillo vampiro y que con la luz del día tenga que desaparecer. Ansío los rayos solares pero no llegan y tengo mucho sueño.
*La gata duerme a los pies de la cama como si nada. Idea brillante. Despierto a la gata arrojando su juguete preferido. Lo persigue hasta el cansancio, el grillo calla y yo duermo un rato. Ya sé dormir con los ruidos del gato.
*La gata vuelve a dormir, y el grillo vuelve a sonar. Con el grillo, suenan todos los ruidos de la noche: una canilla que gotea, un perro ladra a lo lejos, pasa una ambulancia, frena un auto, el ascensor se mueve, un vecino corre algo, se cierra una puerta en el edificio, alguien murmura tras la pared. ¿Tendrán un grillo los de al lado? ¿El grillo estará en su casa y sólo escucho el eco endemoniado? ¿Mi grillo y su grillo se juntarán para irse acompañados?
*De pronto: silencio. La gata está quieta, pero hay un brillo nuevo en su mirada. Espero. El grillo ataca a traición. Silencio. Me voy durmiendo. Con el último parpadeo llego a ver, asomando, mezclada entre sus bigotes, un bigote verde, una patita de grillo cantor. Y escucho un último crunch, antes de caer en el silencio profundo de mi sueño. Ah, gata querida.

11.4.07

Autobombo II

*Más de diez años de ininterrumpida presencia.
*34 materias aprobadas y nosecuántas abandonadas sin rendir.
*Un promedio de 230 horas de cursada.
*Un saldo de casi 40 cajas de pilas de apuntes.
*¡Unas 450 horas de viaje en colectivo!
*Miles y miles de páginas leídas.
*Y un trámite final que lo unirá todo.

(Casi dos años después) Hoy llega...
*¡La entrega del título!

10.4.07

Límites II

*El borde de la cama.
*El filo de la mesa.
*Un portazo.
*El marco de la puerta.
*Segundos afuera.
*Última llamada para el vuelo nosecuánto.
*El último servicio de trenes de la noche.
*El fósforo 222.
*El hilito rojo que abre el paquete de galletitas.
*La cola del gato.
*Las uñas del gato.
*El último ring antes del contestador.
*La tierra reseca.
*Las altas horas de la noche.
*El precio de las berenjenas.
*Este desorden.
*Páginas de guarda.
*El silencio entre canción y canción.

7.4.07

Límites

*"Los extremos me tocan."
André Gide

*"No he conocido ninguna aflicción que una hora de lectura no fuese capaz de aliviar."
Charles de Montesquieu

*"El tiempo es el mejor autor: siempre encuentra el final perfecto."
Charles Chaplin

*"For one who reads there is no limit to the number of lives that may be lived."
(Para aquel que lee, no hay límite a la cantidad de vidas que puede haber vivido.)
Louis L'Amour


*"La vida no debiera echarlo a uno de la niñez sin antes conseguirle un buen puesto en la juventud."
Miguelito (Quino)

*"¡Todavía sirve! ¡Todavía sirve!"
Bart y Homero Simpson

*"A partir de ese día no volví a verle. Yo era su remordimiento y él el mío."
Umberto Eco. El péndulo de Foucault

*"Nunca sabemos a partir de qué delgada línea comienza lo eterno. Así esa noche, cuando se dio vuelta para continuar durmiendo, no vimos qué larga sería nuestra breve despedida. El sentido de las palabras cambia según qué acontecimientos carguen o escondan: Chau, hasta la vuelta con el tiempo se convirtió en: Fui tu padre, fui tu hijo. Fue tu vida. Fue mi vida."
Luis María Pescetti. El ciudadano de mis zapatos

*"Si para todo hay término y hay tasa,
y última vez y nunca más y olvido,
¿quién nos dirá de quién, en esta casa,
sin saberlo, nos hemos despedido?"
Jorge Luis Borges

*"Dentro de unos instantes todo habrá terminado, volveremos a estar solos, en medio de tanta soledad."
Samuel Beckett. Esperando a Godot

*"Lo cierto es que vivimos postergando todo lo postergable; tal vez todos sabemos profundamente que somos inmortales y que tarde o temprano, todo hombre hará todas las cosas y sabrá todo."
Jorge Luis Borges. "Funes, el memorioso"

*"Reality is that with, when you stop believing it, doesn't go away."
(La realidad es aquello que, cuando dejás de creer que existe, no desaparece.)
Philip K. Dick

*"Los yogures cuando vencen ¿a quién le ganan?"

*"Sin embargo, siempre me he agarrado, al menos con un dedo, al espacio absoluto.
Por ello existen unos límites que, por mucho que el mundo dé tumbos, por mucho que se tuerzan las cosas, permiten que me percate antes de que sea demasiado tarde."
Peter Høeg. La señorita Smila y su especial percepción de la nieve

*"Todas las catástrofes tienen rincones a salvo."
Liliana Bodoc. Los días del fuego

*"Todo tiene un final, excepto la salchicha que tiene dos."
Proverbio danés

1.4.07

Lecturas de MARZO 2007

*Los fronterizos, de Peter Høeg.
*Ceremonia secreta, de Marco Denevi.
*Mi vecina está enamorada, de Regis Lejonc.
*El secuestro de la bibliotecaria, de Margaret Mahy.
*La fábrica de historias, de Jerome Bruner.
*Las estatuas también tienen miedo, de Andrea Ferrari.
*Así en la tierra como en el cielo, de Sandra Comino.

28.3.07

Persistencia de la memoria

El rey tenía un secreto que le hacía bum-bum en el corazón y le resonaba en la cabeza. No se lo podía contar a nadie, y entonces decidió que lo mejor sería olvidarlo, hacer de cuenta que él tampoco lo sabía, para que su cabeza pudiera pensar en las cosas que tuviera que pensar y su corazón no le hiciera más ese bum-bum desparejo y atolondrado y volviera al paso habitual.
Pero no sabía cómo olvidar un secreto.
*Le preguntó primero a su ministro. El ministro analizó la cuestión y después le sugirió ir al bosque, buscar un árbol añejo, elegir un nudo del tronco y ahí susurrar el secreto.
-Una vez que lo haya dicho, su majestad, podrá olvidarlo.
El rey hizo tal como le fue indicado y volvió al castillo. En el salón lo esperaba la reina, el ministro y el gato, que tarareaba bajito una melodía encantadora.
La reina se alegró al verlo:
-Suerte que llegaste, querido, necesito las llaves del auto.
Pero por más que pensó y rebuscó en su cabeza, el rey no pudo recordar dónde estaban. Ese día había logrado olvidar los nombres de sus compañeros de escuela, la medida del último pez que había pescado y claro, dónde había dejado las llaves del auto. Sin embargo, aún podía recordar el secreto. El corazón le hacía bum-bum y el secreto ocupaba todos los rincones de su pensamiento.
*Entonces le preguntó al doctor. El doctor analizó la cuestión y después le sugirió ir a la playa, contarle el secreto al sol y esperar al atardecer.
-Una vez que lo haya dicho y lo vea marcharse, su majestad, podrá olvidarlo.
El rey hizo tal como le fue indicado y volvió al castillo. En el salón lo esperaba la reina, el ministro, el doctor y el gato, que tarareaba bajito una cancioncita de moda.
La reina se alegró al verlo:
-Suerte que llegaste, querido, ¿compraste los botones que te encargué?
El rey no los había comprado. Ese día había logrado olvidar qué había cenado la noche anterior, cuál era el color de ojos de su padre, si prefería las frutillas con crema o la torta de chocolate, y claro, de comprar los botones. Pero no se había olvidado de su secreto. El corazón todavía le hacía bum-bum y el secreto se acomodaba en cada pliegue de su pensamiento.
*Finalmente, el rey le preguntó al cocinero. El cocinero analizó la cuestión y después le sugirió ir al lago, elegir una piedra de la orilla, contarle el secreto y arrojarla lo más lejos posible a las aguas.
-Una vez que lo haya dicho y lo tire con fuerza, su majestad, podrá olvidarlo.
El rey hizo tal como le fue indicado y volvió al castillo. En el salón lo esperaba la reina, el ministro, el doctor, el cocinero y el gato, que tarareaba bajito un tema insoportable.
La reina se alegró al verlo:
-Suerte que llegaste, querido, hay que darle de comer al gato.
El rey buscó por todos lados la bolsa de alimentos. Ese día había olvidado la fecha de cumpleaños de su tía Marita, cómo hacerse el nudo de la corbata, su osito preferido y claro, dónde se guardaba la comida del gato. Pero, hablando del gato, de pronto se dio cuenta de que su corazón no hacía más bum-bum, si no más bien tarararará. En su cabeza no quedaban rastros del secreto, sólo sonaba una canción tontona y repetitiva, una melodía fastidiosa que llenaba cada esquina de su pensamiento.

19.3.07

Qué fantástica fantástica esta siesta

*Lo malo de ir a trabajar es que uno no puede dormir la siesta con la gente que quiere.
*Dormir la siesta con los compañeros de oficina es una cosa, como mínimo, ingrata.
*El jefe siempre se duerme primero, y no es nada agradable verlo con la camisa enroscada, ladeado sobre un costado y babeando.
*Al que ronca, le descuentan un 0,3% de sueldo a fin de mes. Pero si el jefe ronca, le pagan lo que nos descuentan a todos los demás.
*Los sueños se vuelven confusos. Uno al final no sabe si la carpeta azul la necesitaba el flaquito de contabilidad, o nos la dio el bigotudo de mesa de entradas.
*Además, después hay que preparar estadísticas ridículas para presentar en la reunión mensual de la compañía, como un análisis sobre el pasto que consumen diez ovejas en media hora y sus equivalencias con el uso del papel carbónico.
*Las ovejas negras están fuera de la cuestión.
*Y que nunca nunca te toque dormir la siesta cerca de la puerta, porque llegan cartas continuamente y el cartero te despierta para firmar su planilla.
*Y lo peor es cuando encima te mandan después de hora a recuperar la siesta que no dormiste.

Mudanza

*Me estoy pelando. Empezó sutilmente, como siempre con estas cosas, una sombra extraña en el brazo, en la nariz.
*De a poco -muy de a poco al principio- la situación empeoró. Eran entonces pequeños trozos de piel que se desprendían. Cachitos de piel desganada. Retazos de sol pelado. Brazo pelón, nariz pelona, espalda pelada.
*Y después, de súbito, la situación se volvió alarmante. Surcos profundos. Rastros de un pasado al sol. Memoria del dios quemante. Tiras y tiras de piel se despegaban como una curita vieja, sin dolor, sin pena. Se fueron los lunares, los pelitos, los poros abiertos también. Y los cerrados.
*Siguió el desgaste unas breves horas, piel uña carne hueso. Cascaritas desprendidas. Lunares por el piso. Venas colgando, médula al viento, tuétanos al fresco, y al sol otra vez. Reseca, partida, doblada, perdida.
*Habrá que barrer todo este desastre.

18.3.07

¿Azúcar?

*con café, no, gracias.
*con café con leche, dos por favor.
*con té, a veces sí, a veces no.
*con té con leche, más bien que sean tres entonces.
*a las frutillas, sólo si están frías.
*con leche chocolatada, un par está bien.
*al yogurt, nunca.
*al licuado de banana, sí.
*al jugo de naranja, no.
*al pomelo partido a la mitad, claro.
*con mate, jamás.

Crema mágica

Instrucciones en el envase de la crema anticelulitis de temporada:
*Aplicar la crema masajeando firmemente al menos dos veces por día.
*Comer sano y fresco.
*Realizar caminatas o cualquier tipo de ejercicio físico.
*Beber dos litros de agua al día.

14.3.07

Autobombo I

Quedan oficialmente inauguradas dos nuevas sucursales. Lo aclaro acá, porque al entrar a mi perfil, Blogger pone todo en un orden con criterio desconocido, y siemprelista es la madre de los vicios. Tenía que decirlo.
*La sucursal de la pavada: Un perro azul. En nuevo sitio, mudado y actualizado, para que vean cómo me divierto barato. Faltan agregar los links correspondientes, pero por hoy no me peleo más con Blogger. Cómo es temporada de estudio, sabrán comprender, se actualiza lento...
*El hermano sensible: Caja de postales. Nuevo blog a prueba, veremos qué resulta, si es que resulta. Se aceptan opiniones. Algo personal a simple vista, pero no se dejen engañar. Demás está aclararlo.

*Y me falta -ya que estamos- también actualizar los links en siemprelista. Un día de estos se viene la reorganización total (es que ahora veo todo por Bloglines) y van a ver.

1.3.07

Lecturas de FEBRERO 2007

*Varia imaginación, de Sylvia Molloy.
*Los caminos de la luna, de Juan Farias. (Relectura)
*Breve introducción a la teoría literaria, de Jonathan Culler. (Relectura)
*La señorita Smila y su especial percepción de la nieve, de Peter Høeg. (¡Impresionante!)

20.2.07

Comida sana

Anoche no tenía ganas de cocinar. Como todos los días yo le doy de comer al gato su alimento balanceado, me pareció justo decirle que le tocaba a él encargarse de la comida. El gato masculló algo, pero en el fondo entendió que mi planteo era justo. Así que se encargó:
*Fue hasta el almacén y compró fideos.
*Pasó por la verdulería y compró huevos y zapallitos. Trajo todo muy sonriente. Mientras tanto, yo descansaba en un sofá, viendo la tele.
*Enseguida lo escuché trajinar en la cocina: lavó los zapallitos, los cortó en cubitos y los puso en la cacerola.
*Puso agua para los fideos en otra olla.
*Cortó unos ajíes que había, y junto con los zapallitos, los puso a la sartén con unos huevos revueltos que iba preparando.
*Una vez que hirvió el agua echó los fideos y esperó pacientemente los doce minutos que recomendaba el paquete.
*Los coló, luego los pasó por un chorrito de agua fría. Le puso una cucharada de manteca y los juntó, por último, con los zapallitos, el ají y los huevos revueltos. El olor era delicioso.
*Me llamó a la mesa.
*Apagué la tele y me senté a comer ilusionada.
*El gato sirvió para mí un plato de alimento balanceado* y se puso a disfrutar de sus fideos con verdura.

*El alimento balanceado no tiene sabor a pollo, como asegura el envase. Ni a pescado. Ni a nada identificable, realmente.

15.2.07

Colección sin fines de lucro

*Colección de libros.
*Colección de distintas ediciones de un mismo libro.
*Colección de cactus.
*Colección de gatos (de adorno).
*Colección de pingüinos (de verdad).
*Colección de juegos y juguetes.
*Colección de postales.
*Colección de platos sanos.
*Colección de amores rotos.
*Colección de lunares.
*Colección de agujeros.
*Colección de libélulas.
*Colección de lapiceras que ya no andan.
*Colección de correos sin mandar.
*Colección de correos que no llegan.
*Colección de pullóveres para este invierno.
*Colección de patas en un bicho.
*Colección de bichos en una pata.
*Colección de remeras azules.
*Colección de remeras con bichos.
*Colección de citas.
*Colección de cuentos breves.
*Colección de piedritas de colores.
*Colección de colecciones.

6.2.07

Reunión de consorcio (o la dimensión paralela)

Resulta que estábamos todos muy enojados con el administrador. Y resulta también que el administrador se fue de la reunión dando un portazo y ya no teníamos con quién desquitarnos. Entonces, resulta que de tanta bronca, nos tentamos de risa. Y ahí nomás alguien dijo:
-Basta con esta pavada de las tres dimensiones. Dimensión libre para todos.
Y el palier se volvió una fiesta. Nos costó acostumbrarnos a las nuevas condiciones de vida en el edificio.
*Los pasillos mareaban un poco, dónde parecía que había una pared, en realidad había una entrada a otro plano.
*Las escaleras se volvieron confusas. Cuando creías que ibas a la terraza a colgar la ropa, aparecías en el sótano del edificio de enfrente, en donde se organizó un tendedero algo improvisado.
*Los del 4° A entraron de lleno en la sexta dimensión, y se quejaban a cada rato que nunca más recibieron la revista del cable, pero sí la factura de la luz.
*La del 2° D, bueno, tal como su nombre lo indica, se quedó en una línea. Pero con el tiempo aprendió algunos trucos de los renacentistas, y se pintaba con claroscuro, para parecer profunda.
*El del 3° C se volvió punto.
*Yo, por mi parte, traté de pasarme a la quinta dimensión porque se corría el rumor de que ahí no había que levantarse temprano ni hacer dietas. Se me complicó un poco a la hora de llevar al gato. El bicho se volvió una masa de pelos sin demasiada forma. Maullaba, sí, pero pobrecito no sabía dónde tenía la lengua. Parece que si te gusta madrugar, en la quinta dimensión es como que te falta algo.
*El señor M. del piso 10° estaba más allá.
*Y ni hablar de sacar la basura. Nadie nunca más sacó la basura al mismo horario.

2.2.07

Lista de cosas raras

¡Fui "etiquetada" por Valeria! Como se trata de hacer una lista, no puedo rechazar la invitación. Aquí van las reglas:
Cada uno que es etiquetado debe escribir un post en su blog contando 6 cosas raras acerca de su persona, así como también explicar esta regla. Luego de establecer tus 6 cosas raras, debes escoger 6 personas para etiquetar y hacer una lista de sus nombres. No te olvides de hacer un comentario que diga "estás etiquetado" en sus comentarios y de decirles que lean tu blog para más información de lo que esto significa.

Y aquí mi lista de cosas raras sobre mí (¡costó elegir sólo 6! les ahorro ese comentario...)

*Tengo muchos lunares por todo el cuerpo y me divierte encontrar figuras entre los lunares cercanos, rimas, formar grupos, como si fueran constelaciones o ese jueguito de unir los puntos numerados para encontrar una imagen. (Por ejemplo: en la pierna izquierda parece haber un puente de lunares, hay dos filas curvas como paréntesis que se dan la espalda, y en la mano izquierda, cerca de la muñeca hay dos lunares mellizos que para mí son ojitos de mi propio emoticon, así que les dibujo abajo la boca con el gesto que corresponda.)

*Soy "dismápica" (como disléxica, pero con los mapas), es imposible para mí asociar una imagen mental de una esquina con una dirección. Me dicen "queda en Riobamba y Córdoba", y a pesar de pasar seguido por ahí, no hay manera de que sepa de qué esquina hablamos, tengo que fijarme en un mapa cómo llegar. Ni hablar de alturas o barrios. Creo que si llego a dibujar el mapa de Buenos Aires de mi cabeza es totalmente distinto al real, y jamás podría ubicar Villa Crespo, por poner un ejemplo. No es desorientación, no logro relacionar datos de los mapas con mi conocimiento básico de la ciudad.

*Me suelen decir que hago caras, pero yo lo niego.

*No me gusta nada levantarme temprano, y nunca podría levantarme a las 7:32. Tiene que ser número redondo: 7:30 o y 35. Y 32 jamás. Y si cuando vuelvo a mirar el reloj son y 36, tengo que quedarme en la cama hasta y 40. Esto me da changüí para dormir unos minutos más, aunque sea a medias y después tenga que correr como una loca para llegar a horario.

*Tengo orejas grandes, pero mal oído musical (aunque escucho bastante bien).

*En general, cuelgo la ropa por color. Si lavé, por ejemplo, dos remeras rojas, una naranja y una verde, las dos rojas van colgadas una al lado de la otra, después la naranja y por último la verde. Mi tender es como una paleta de colores muy prolija. Y también por fila de ropa uso el mismo color de broche, y más vale que combine con la ropa.

Una de yapa, un poco obvia:
*¡Hago listas para todo!

Aquí van los seis etiquetados:
Smart, Flor, Leo, Fabi, María Paula y Delius.

31.1.07

Lecturas de ENERO 2007

*Lo bello y lo triste, de Yasunari Kawabata.
*La familia Fortuna. Amor Fati o los gemelos marplatenses, de Tulio Stella.
*La familia Fortuna. El país del fugu, de Tulio Stella.
*La familia Fortuna. Arte poética, de Tulio Stella.
*El libro álbum. Invención y evolución de un género para niños,
varios autores.
*La espuma de los días, de Boris Vian. (Relectura)

17.1.07

"¿Nadie vio mi caparazón?"

No aparece. No sé dónde está. No me di cuenta hasta ese momento, por supuesto, justo cuando la necesité. Para mí, siempre había estado ahí, no podía recordar cuándo fue la última vez que la vi realmente...
*Miré por encima de los lugares habituales: la mesita de al lado de la puerta, el diccionario, la heladera, el cajón de las bombachas, las pilas de papeles que dan vueltas por ahí, pero no.
*Me resigné a una búsqueda más a fondo: saqué todos los libros de la biblioteca, miré entre los platos, los vasos, las tazas y las cacerolas de la cocina. También en el cajón de los cubiertos. En el placard, entre la ropa de verano y también entre la de invierno. ¿Se habría perdido en la última mudanza? ¿Se la habría comido el gato en un descuido?
*Busqué en los pliegues de los almohadones del sillón, en la cama, adentro del lavarropas, entre las plantas, atrás de los muebles.
*Estaba al borde de la desesperación: desarmé los enchufes, miré adentro de las cañerías, entre las fotos viejas, entre los discos.
*Empecé a desconfiar de las últimas visitas: alguien se la debía haber llevado. Por error, tal vez, pero no la había devuelto. Llamé a algunos amigos, le toqué timbre al vecino, miré con más sospecha al gato.
*Levanté las baldosas del piso, el parket del living, saqué la tierra de las macetas. Ni una sombra de la sombra. Ni una señal, ni una pista confusa. Ni un atisbo.
*Me rendí, me llamé a silencio y me hice la desentendida por unos días. ¿Quién la necesita?, pensaba. Pero al tiempo volví a la carga. La necesitaba, claro.
*Revisé carteras fuera de uso, los bolsillos del tapado, la cajita de los aros, el espejo del baño, los frascos de shampú.
*Apelé a lugares imposibles: la guía telefónica, el frasco de galletitas, el lapicero del escritorio, debajo de la mesa. Pero ya no sé qué más hacer.
*No aparece. Por momentos creo que no existe, que sólo fue mi imaginación. Pero algo me lleva a seguir buscando. Estaba acá, me repito, acá arriba de todo, en la punta de la lengua. Pero ya no está. La palabra justa sigue sin aparecer.

5.1.07

La batalla del calentamiento

El otro día, entró un calor a casa. Terrible. Supongo que entró por la ventana, pero bien puede haber entrado por la canilla de la cocina. Llenó hasta el último recoveco: desde el ángulo izquierdo del techo hasta el cajón de la cómoda del cuarto. Todo en casa era calor. Tenía que pensar algo para sacarlo.
*Primero hice lo más obvio. Prendí todos los ventiladores de la casa. Sin embargo, podía sentir como el calor disfrutaba con esa especie de baile de viento que lo hacía ir y venir por todos lados.
*Parece ser que el color negro le gusta, entonces, junté todo lo que encontré negro, lo metí en una caja y lo tiré a la calle. Allá fueron mis zapatos, algunas carteras, dos cinturones, algunos libros de lomo negro, el gato y un velador. Pero el calor no se iba.
*Probé con una ducha fría. Y como no me pareció demasiado, empecé a regar con agua fría toda la casa. Empapé sillones, bibliotecas, aparadores... pero nada. En seguida, un vapor de agua brotaba y el calor se mantenía firme.
*Abrí la heladera de par en par. Escondí cubitos por todos lados: abajo de la cama, en los placares, bajo el escritorio -como quien pone trampas para ratones- y me hice la desentendida por un rato. Cuando empezaron a aparecer charquitos en cualquier parte comprendí que iba perdiendo mi batalla por goleada.
*En un despliegue de producción conseguí tres osos polares, cinco pingüinos, una pareja de esquimales y siete cachorritos de siberiano. Les pedí que se sintieran como en su casa (con la esperanza de que ahí nomás levantaran un iglú, algún iceberg, cuevas heladas, algo...) pero enseguida se miraron horrorizados y huyeron. Temo que salvo un pingüino, que se derritió al tocar el pomo de la puerta. Necesitaba más refuerzos.
*Llamé al heladero que, palitobombónhelado, andaba librando a todo el barrio del calor (parece que era una especie de epidemia). Le compré todo lo que le quedaba: dos torpedos de frutilla y un cucurucho de granizado. Mi enemigo no iba a resistir. Sin embargo, antes de terminar la primera munición, el calor me había dejado toda manchada de un líquido rosado y pegajoso.
*Decidí darle de su propia medicina. Cerré todo y puse agua a hervir. Serví dos tazas de té humeante y me senté a la mesa. No quedaba más que negociar. Sudando a más no poder, esperé a que el calor no resistiera la tentación de más calor y viniera a conversar conmigo. Diez minutos después, ahí estaba. Tomando alegremente su té, exultante por su victoria, sonriendo de oreja a oreja. Pero yo no me iba a dejar convencer tan fácil y él no quería ceder terreno.
*Ya sé. Podría llamarse traición, pero yo prefiero creer que fue defensa propia. Para conciliar la charla le convidé un caramelo... ¡de mentol! El aliento fresco lo agarró por sorpresa. Ahí nomás, justo cuando iba a llevarse un trago de té para contrarrestar el caramelo, le tiré un par de cubitos a la taza. Con el crac cric del hielo en el agua caliente, vi como su cara se desfiguraba de terror. Estaba atrapado.
*Como un suspiro de verano, se coló, mansito, por debajo de la puerta y se fue. Supongo que está juntando fuerzas para contraatacar, pero no me importa porque la próxima vez no le va a ser tan fácil entrar. Como quien planta ruda para espantar a los malos espíritus, planté menta en todos los canteros.
Ah, y me conseguí un gato blanco.

1.1.07

Lecturas de DICIEMBRE 2006

*Lucas y Simón van a la playa, de Silvia Schujer.
*Dogs Don't Tell Jokes, de Louis Sachar.
*Pollos de campo, de Ema Wolf.
*El día que cambié a mi padre por dos peces de colores, de Neil Gaiman y Dave McKean. (GUAU!)
*La familia Fortuna. Linguaglossa, de Tulio Stella.

30.12.06

Con F de Fiaca

*Cambiar la lamparita del hall de entrada.
*Rellenar la azucarera.
*Sellar los papeles en otra oficina.
*Comprar leche.
*Poner papel higiénico nuevo.
*Conseguir el repuesto de la perillita del lavarropas.
*Sellar los papeles en otra oficina de la otra cuadra.
*Actualizar los links del blog.
*Ordenar el placard.
*Doblar la ropa.
*Sellar los papeles en otra oficina más de otra cuadra más allá.

6.12.06

De la existencia de otros mundos

Muchas veces escuché decir que hay otros mundos.
Imaginarios, reales, de otra dimensión, en otros planetas.
Más caros, más sucios, más modernos, tan antiguos.
Llenos de ventajas, de fantasía, donde siempre es carnaval, donde nunca llega la luz del sol.
En guerra, para dar la vuelta, rojos, de príncipe azul, tan justo, tan injusto, tan loco.
Doble, en espejo, parecido, aterrador, solitario, superpoblado, desértico, perdido.
Subterráneo, de ensueño, virtual, en el fondo del mar, sobre las nubes.
Con un solo idioma, de imágenes, con miles de lenguas, sin palabras.

1.12.06

Lecturas de NOVIEMBRE 2006

*Pinocho, de Carlo Collodi.
*Hay un chico en el baño de las chicas, de Louis Sachar.
*Hoyos, de Louis Sachar.
*La mirada del lobo, de Daniel Pennac.
*Miedo de noche, de Ana María Shua.
*La pulga preguntona, de Gustavo Roldán.
*La familia Fortuna. La venganza de Beatriz, de Tulio Stella.
*La familia Fortuna. El mono de Borneo, de Tulio Stella.
*La familia Fortuna. Pistol Star, de Tulio Stella.

26.11.06

Lista de citas sobre listas

*"Hay algo de exultante y de aterrador a la vez en la idea de que nada en el mundo sea tan único como para no poder entrar en una lista."
Georges Perec, Pensar/clasificar

* Lo único que en estos casos no nos traiciona es la lista de la lavandería. Recapitular los hechos, enumerarlos, determinar sus causas, sus efectos. He llegado a este punto por esto, y por esta otra razón..."
Umberto Eco, El péndulo de Foucault

*"Isaac Davis: Why is life worth living? It's a very good question. Um... Well, There are certain things I guess that make it worthwhile. uh... Like what... okay... um... For me, uh... ooh... I would say... what, Groucho Marx, to name one thing... uh... um... and Wilie Mays... and um... the 2nd movement of the Jupiter Symphony... and um... Louis Armstrong, recording of Potato Head Blues... um... Swedish movies, naturally... Sentimental Education by Flaubert... uh... Marlon Brando, Frank Sinatra... um... those incredible Apples and Pears by Cezanne... uh... the crabs at Sam Wo's... uh... Tracy's face..."
Woody Allen, Manhattan

*"Todo el mundo tiene su lista particular, y las de las demás personas enseguida nos parecen bobas y sentimentales."
Julian Barnes, El loro de Flaubert

Ruiditos

*Pim.
*Pam.
*Pum.
*Crash.
*Chuik.
*Flash.
*Zooom.
*Auch.
*Chuik.
*Guau.
*Miau.
*Chuik.
*Ajá.
*Chuik.
*Chan.

20.11.06

La culpa que sueña

Decidí dormir la siesta a pesar de tener pendientes varias tareas del hogar. Con algo de culpa, reconozco, me fui a la cama. Entonces soñé.
*Reparé la mesa del comedor con una tableta de chocolate.
*Para pintar el cuarto de color usé mermelada de frambuesa.
*Los botones del teléfono eran de caramelo.
*Había una escultura de bananitas dolca en el medio del living.
*Las lámparas eran de barquillos.
*Hice decoraciones de mazapán para la puerta de entrada.
*El gato tenía una cucha de helado.
Cuando me desperté, por supuesto que no hice nada de lo que tenía que hacer. ¡Pero qué merienda, señores!

1.11.06

Lecturas de OCTUBRE 2006

*La séptima M, de Francisca Solar.
*Cómo escribir realmente mal, de Anne Fine.
*Mi perro Míster, de Thomas Winding.
*Lafcadio, de Shel Silverstein.
*Pamplinas (Henry P.), de Jon Scieszka y Lane Smith.
*¡Increíble Kamo!, de Daniel Pennac.
*Kamo y yo, de Daniel Pennac.
*Tokio Blues, de Haruki Murakami.

1.10.06

La mascota y usted

Siempre me llama la atención lo que la gente cree que sus mascotas creen.
Ahora que vivo con una gata, comprendo que la tentación es grande. Pero la tentación viene más por el lado gregario que tenemos, quien más quien menos. Y si hilamos fino, la gata está todo el día acá sola, el departamento entero es su territorio, y yo vengo a ser algo así como una proveedora de alimento y cuidados mínimos, que encima sé que podría satisfacer sola si viviera libre. Así que lo que hable con la gata o crea que cree, será más por divertimento que por convicción.
He aquí una brevísima selección de pensamientos engañosos de los dueños de mascotas:
*-¡Cómo me extrañó!
*-Araña el sillón porque se pone celoso cuando paso el trapo de piso en vez de jugar con él.
*-Me mira con una carita cuando hablo por teléfono, como diciéndome que le dé bola a él en vez de pasarme acá pegada al aparato.
*-Se sienta sobre el diario porque no le gusta que me la pase leyendo, ¿viste?
*-Le encanta que me ponga el vestido colorado, me salta encima lleno de alegría y me lo llena de pelos de contento.
*-Hace pis en la cama porque no quiere que duerma con nadie más que con él.
*-Cuando llego del super con churrascos, me pide como una persona, ¿viste? por eso tengo acá arañado, me pone la patita y me pide con unos ojitos...

30.9.06

Lecturas de SEPTIEMBRE 2006

*Las intermitencias de la muerte, de José Saramago.
*Pido gancho II, de Estela Smania.
*En el último planeta, de Ricardo Mariño.
*Recuerdos de Locosmos, de Ricardo Mariño.
*El mar preferido de los piratas, de Ricardo Mariño.
*Rosaura a las diez, de Marco Denevi.

18.9.06

Lista de listas

*Lista de espera.
*Lista de compras / Lista del súper.
*Lista de regalos.
*Lista de casamiento.
*Lista de deseos.
*Lista de correo.
*Lista de ingredientes.
*Lista de pendientes / To Do List / Lista de tareas.
*Lista de invitados.
*Lista de precios.
*Lista negra.
*-¿Estás lista?
*-Casi lista.
*-Ya estoy lista.
*-¡Estás lista!
*Chica lista.
*La comida está lista.
*Siempre lista.

31.8.06

Lecturas de AGOSTO 2006

*Segundos afuera, de Martín Kohan.
*Museo de la revolución, de Martín Kohan.
*Julieta y Leandro - A medio metro del suelo, de Cristina Colombo.
*Julieta y Leandro - Agenda confidencial, de Cristina Colombo.
*Pido gancho, de Estela Smania.

Rutinas III

Por supuesto que a la noche, antes de acostarse, Giruso también sigue sus rutinas siempre siempre:
*lava los platos y los deja secar solos. Salvo que a veces no lava los platos y los deja para que los lave el gato.
*le da una galleta de lechuga al canario.
*se rasca la cabeza dos o tres veces. (Aunque a veces se rasca cuatro y a veces ni se rasca.)
*antes de lavarse los dientes, se come un pedacito de chocolate amargo en el balcón, mirando la noche. A veces come dulce de membrillo con queso, pero eso lo hace mirando la tele un rato. Y a veces no come nada, pero se pone a doblar pajaritos de papel.
*se lava los dientes, se pone el pijama, prende el velador, apaga las luces, se mete en la cama y lee un rato. Y en algún momento, cuando ya se está quedando dormido, apaga la luz del velador, deja el libro, le dice buenas noches al gato y al canario y se acomoda para descansar. Y justo un segundo antes de dormirse, en ese lugar extraño de la duermevela, sólo por un instante, el bicho colorado de la duda le pregunta despacito al oído “¿qué pasa del otro lado?” y mientras cae en el sueño más profundo se repite que mañana seguro seguro va a ir a ver.

Más información sobre Giruso, aquí.

29.8.06

Rutinas II

A la hora de las comidas, Giruso también tiene su rutina que sigue al pie de la letra:
*los lunes come sopa de choclos, si hace frío.
*los martes se va al cine, y en el camino de vuelta, se compra una hamburguesa. Ahora, si no va al cine, cocina unas berenjenas a la milanesa espectaculares.
*los miércoles se vuelve caminando muy despacito del trabajo, pisando hojas secas si es otoño, y cuando llega a la casa, se hace un churrasquito. Pero si no hay hojas secas, se va a visitar a algún amigo y come lo que le convidan.
*los jueves se prepara una ensalada de apio y manzanas verdes. Eso si ya empezó la primavera.
*los viernes se va a comer por ahí. Conoce varios restaurantes, pero siempre termina en su favorito.
*los sábados a veces tiene un cumpleaños, entonces come sandwichitos.
*los domingos, si se levantó tarde, almuerza medialunas con queso mientras toma unos mates. Pero si por alguna casualidad se levanta temprano, amasa ñoquis de ricota.
Ahora sí, entre que pincha un bocado y otro, o cuando mastica distraído mirando al gato, a veces, muchas veces, cada vez más seguido, se le viene el sabor de un pensamiento que le ocupa toda la cabeza y el estómago: "¿qué pasa del otro lado?" Mira de reojo a la pared, pero después, en seguida, le vuelve el sabor de lo que estaba comiendo y vuelve a distraerse.

Rutinas I

Por la mañana, cuando se levanta, Giruso siempre siempre:
*abre los ojos de a poco.
*se pelea cuerpo a cuerpo con el despertador.
*arma un rompecabezas en forma de tostada, le unta dulce de pomelo y se lo come.
*charla un rato con el mate.
*se estira en el balcón, compartiendo la única lengüita de sol con el gato.
*riega algunas plantas y les da papilla a otras. A todas las saluda muy educado, eso sí.
*encuentra cada parte de su cuerpo en la ducha y la pone en su lugar.
*se viste un poco si es veranito y bastante si está fresco.
*le deja las recomendaciones del día al gato, se despide del canario que le cuida al gato, y se va a trabajar.
Y cada tanto, en medio de sus rutinas, así, de sopetón, como quien se encuentra una moneda en el piso mientras no está buscando nada, se pregunta qué es lo que hay del otro lado. Cualquier día de estos, toma coraje y va a ver.

22.8.06

¿Me deja bien el 60? citas de mapas / viajes / sitios

*"It is in country unfamiliar emotionally or topographically that one needs poems and road maps." (Es en lugares emocional o topográficamente poco familiares que uno necesita poemas y mapas.)
Cliford Geertz

*"Es mejor partir de un lugar común, que acabar en él."
Alfred Hitchcock

*"Cada uno está solo en el corazón de la tierra, traspasado por un rayo de sol; y en seguida atardece."
Salvatore Quasimodo

*"Desde donde estás parado ¿se puede ver la realidad o ya estás tan lejos que ni la ves?
en Conrad Bloom (Sony)

*"Viajar. Asimilar horizontes. Huir lo viejo. Arrancarse de lo conocido. Beber lo que viene. Tener alma de proa."
Ricardo Güiraldes

*"Me asombra despertarme y comprobar que he acertado una vez más con este lugar en este mundo, en medio de la infinita variedad del universo; volver a mí, exactamente, y no a zapato o a ratón o a bombero."
Olga Orozco

*"Aquella mañana en Dorotea sentí que no había bien que no pudiera esperar de la vida."
en Las ciudades invisibles, de Italo Calvino

*"-¿Dónde estamos?
-En el tren.
-No, yo le pregunto en qué estación.
-Ah, en verano."
(humor popular)

*"El mundo exterior existe como un actor en un escenario: está ahí, pero es otra cosa."
Fernando Pessoa

*"Es verdaderamente como si yo me hubiera perdido y de pronto alguien viniera a darme noticias de mí mismo."
en El amor loco, de André Breton, citado por M. Petit

*"El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos paisajes si no nuevos ojos." Marcel Proust

*"El otro lado del río siempre estará triste de no estar de este lado. Esa pena es de lo más insubsanable del mundo y no se arregla ni con un puente."
Ramón Gómez de la Serna

*"No sé si habrán visto alguna vez un mapa de la mente de una persona. Los médicos a veces dibujan mapas de otras partes de su cuerpo, y su propio mapa puede resultar muy interesante, pero habría que verlos intentando dibujar el mapa de la mente de un niño, que no sólo está en desorden, sino que no para de dar vueltas. Se ven líneas en zigzag, como las que dibujan los médicos en una ficha cuando alguien tiene fiebre; estas líneas deben ser las carreteras de la isla, puesto que el País de Nunca Jamás es siempre más o menos una isla, (...). Sería un mapa muy sencillo si sólo hubiera esto; pero también tenemos el primer día de colegio, la religión, los padres (...) y demás; y esto último puede formar parte de la isla o aparecer en un mapa superpuesto, con lo cual resulta bastante confuso, ya que para colmo de males todo ello está en constante movimiento."
en Peter Pan, de J. M. Barrie

*"Si a Garp le hubieran concedido un deseo simple e inmenso, habría escogido el de poder convertir el mundo en un lugar seguro. Tanto para los niños como para los adultos. El mundo impresionaba a Garp como innecesariamente peligroso para ambos."
en El mundo según Garp, de John Irving

*"A mí me parece que las ciudades que conocés de verdad van armando un mapa en nuestro cuerpo. En el mío estaba Lanús, las calles del centro de la Capital Federal, Mar de ajó y Springfield. Pero sólo en Lanús y en Springfield me había enamorado y había sentido también la necesidad de tener a mis amigos muy cerca. En el mapa de mi cuerpo, Lanús limitaba con Springfield."
en Springfield, de Sergio Olguín

16.8.06

Leo y escribo

Hace tiempo se me ocurrió vagamente una historia para una novela. Entonces empecé a pensar cómo me gustaría que fuese, y llegué a las siguientes conclusiones:

*la protagonista tiene que ser una mujer extraña, que descubre que no sabe muy bien cómo es su hija, como pasa en La soledad era esto, de Millás.
*tiene que tener una escena de realismo terrible, como en El mundo según Garp, de Irving.
*probablemente el tema es que la protagonista sufre algún tipo de desorden mental, un poco como en El hombre que confundía a su mujer con un sombrero, de Sacks.
*va a ser narrado desde el punto de vista de ella, así el lector recibe la información tal como ella la percibe, como en El curioso incidente del perro a medianoche, de Haddon.
*además, desde este punto de vista, también se pueden emplear recursos para su modo de ver las cosas, para marcar más la extrañeza del mundo, como en La espuma de los días, de Vian.
*y debería tener el ritmo y la soltura narrativa de La pequeña vendedora de prosa, de Pennac.
*y si no es mucho pedir, la profundidad literaria de Historia del cerco de Lisboa, de Saramago.

Pero claro, bueno, ustedes entienden. Al final, ya hay tantas cosas buenas para leer, que mejor seguir leyendo.

8.8.06

Grandes verdades (o Seis o siete cosas que conviene saber antes de seguir)

*Tanto va el cántaro a la fuente, que al final se rompe.
*Lo cortés no quita lo valiente.
*A cada chancho le llega su San Martín. (El karma explicado a los niños.)
*No por mucho madrugar amanece más temprano.
pero también *Amanece, que no es poco.
*El silencio es salud.
*Lo que mata es la humedad.

Si alguien tiene algo que aportar, que lo haga ahora o calle para siempre (bueno, o hasta dentro de un año). El cumpleaños es inminente y es bueno recordar con qué vamos a pasar a la próxima edad.

31.7.06

Lecturas de JULIO 2006

*Ulises Moore, La puerta del tiempo
*Fragatas para tierras lejanas, de Marina Colasanti
*Introducción al análisis de la imagen, de Martine Joly
*Fídibus, de Annegert Fuchshuber
*La casa de los sueños, de Gabriel Sáez
*El hombrecito de la valija, de Graciela Sverdlick
*La selva azul, de Agustín Comotto
*Así, así, asá, de Laura Devetach
*Una tarde de circo, de Gustavo Roldán
*Boca de león, de Istvansch
*Enamorados, de Rébecca Dautremer
***agradezcamos todos que terminó la feria del libro y con ella, mi aguinaldo...***

30.7.06

Gato que lee, gato que critica

El gato de la casa descubrió un día la biblioteca. No como todos los gatos: para dormir sobre ella. Si no más bien como ávido lector.
Desde entonces, lo hemos encontrado en las más diversas posiciones, siempre con un libro entre las patas, y hemos oído las siguientes frases:
*"Considero que hay un vacío de sentido en la literatura argentina de los últimos años. Los autores sólo se preocupan por la forma."
*"El haiku se puso de moda en Occidente, porque es a la poesía como el corto de autor al cine."
*"No creo en una literatura femenina, creo más bien en novelas de mujeres y para mujeres." (¡!)
*"El comic es un género menor, no porque sea literatura ilustrada, sino porque rotundamente pocos autores saben escribir como corresponde."
*"El fenómeno Harry Potter no deja de ser un fenómeno."
Y otra sarta de pavadas por el estilo. Creo que le vamos a cancelar la suscripción a los suplementos literarios y a revistas de cultura. Lo único bueno que dijo hasta ahora es:
*"Ese Holst sí que sabe escribir."

Con D de Dioses Todopoderosos

Si tuviera que creer en algo, si tuviera que creer en fuerzas poderosas que mueven la vida de los hombres, hoy por hoy el olimpo desde donde alcanzo a verlo, estaría conformado por:

*Ambición de poder
*Hormonas
*Ineptitud e Ineficiencia
*Desentendimiento y Desinterés
*Sordidez

En el diario y las noticias de todos los días, se puede leer la mitología de este grupo de seres poderosos.

Perdón que pintó el bajón. Prometo pronto un nuevo post mucho menos serio.

10.7.06

Mi amigo imaginario

Siempre me dan mucho miedo esas escenas de las películas en las que alguien se mira al espejo y aparece alguien reflejado que en realidad no está ahí, o cuando alguno entra a un cuarto y hay otro parado por ahí que no se supone que estuviera, bueno, ustedes me entienden. Recurso básico del terror y el suspenso, funciona conmigo. La idea de un amigo invisible se me presenta entonces más bien como un susto descomunal, eso de encontrarme a alguien por más amigo que sea, en un sitio donde no debía haber nadie, uf. No me sale imaginarme esa cosa cándida de los niños y su otro yo con el que resuelven problemas y se atreven a más. Se ve que mi cerebro es más morboso o que ya está atrofiado por el cine y la tv o las dos.
Pero en fin, puestos a escoger, como dice Serrat, quisiera un amigo imaginario
*que sepa hacer malabares y cuentas matemáticas largas.
*que tenga el pelo muy largo y se deje hacer trenzas.
*que avise si va a llover.
*que no cambie de lugar los señaladores de los libros.
*que use pantuflas de todos colores.
*que también junte figuritas.
*que conozca los nombres de todas las cosas.
*que cebe mate y traiga medialunas cuando viene de visita.
*que me enseñe a preparar empanadas.
*que tenga mejores ideas que ésta para escribir.
*y que nunca nunca deje de estar por ahí.


*y por supuesto, que no aparezca de improviso mientras me estoy mirando en el espejo.

1.7.06

Lecturas de JUNIO 2006

*El mundo según Garp, de John Irving. (GUAUUU)
*El señor de los ladrones, de Cornelia Funke. (Gracias, Andrea)

27.6.06

"Te cambio la cabeza"

Las reglas del juego son:
*no pensar en un elefante blanco.
*sonreír cuando alguien dice CLANK.
*estornudar si alguien dice salud.
*cuando el de tu izquierda pone los ojos en blanco, es tu turno.
*si en el dado sale tres, te toca cebar el mate.
*si el dado sale dos, te toca lavar los platos.
*no conviene votar en blanco, pero fijate.
*no digas sí, dí oui.
*siempre es mejor ceder el asiento, para el karma y para la espalda del otro.
*si alguien te toca la oreja, tenés derecho a dar un paso adelante o a la izquierda.
*no mezcles ropa blanca con la de color. No es rascismo, es que se pierden las individualidades.
*si te tocan el hombro, tenés que cantar una de la Felipe en el ascensor.
*y si el dado sale seis, tenés que escribir un post.

Gana el que se duerme primero.

ZZZZZZZ

La verdad acerca de lavar los platos

(o todo lo que había en la pileta de la cocina)

*dos platos grandes con restos de almuerzo del domingo.
*tres cuchillos.
*un tenedor.
*como seis vasos.
*ninguna cucharita.
*un pañuelo bordado.
*restos de uñas cortadas.
*el cierre de un arito.
*una foto de un día con sol.
*un arito sin cierre.
*un manual de aviación.
*un corcho sin botella.
*el gato.
*cinco plumas.
*cáscara de pomelo.
*un caño tapado.
*un vacío enorme.

7.6.06

Como corresponde

*Esta mañana al levantarme, un poco de sueño y también parte de la cara se me quedó pegada a la almohada.
*Cuando bajé a buscar el diario y las medialunas, me olvidé un brazo acodado en el kiosco y una pierna esperando en la panadería.
*Después, mientras desayunaba, se me desmigajó parte del otro brazo y un poco del pecho.
*Como tenía que ir a trabajar y necesitaba ir un poco más entera, junté todos los pedazos y me dí una ducha reparadora.

5.6.06

Efemérides de mitad de año (o el tiempo no es lo que parece)

*Hace dos días nació mi segundo sobrino.
*Hace tres días cumplió treinta años mi amiga desde hace más de diez años.
*En cuatro días mi abuela cumple noventa y dos años. Si le preguntás, capaz te dice que cumple setenta. Y capaz le creés.
*En cinco días cumple años alguien que hace seis años fue muy importante para mí. (¿o siete años? ¿o cuatro meses?)
*Hay cuatro personas que entraron a mi vida el año pasado y que este año no me lo puedo imaginar sin ellas. Una prometió enseñarme a volar.
*Hay mucha gente a la que no llamé ni una vez en lo que va del año, pero todavía creo que quiero llamar.
*Hoy no me podía acordar el nombre de una compañera de trabajo de hace tres años. ¿O fueron cuatro? Hace seis días me lo acordaba.
*Mañana tengo que madrugar y por fin se acaban estas reflexiones pavotas por no hacer nada.

D de Dragón

*Un dragón de humo en el vapor de la pava al fuego.
*Un dragón rojo en las flores del jardín.
*Un dragón blanco en la espuma de la ducha.
*Un dragón azul debajo de la cama.
*Un dragón anaranajado por la ventana.
*Un dragón verde, agazapado en tu mirada.

4.6.06

Ejercicio asociativo I (o lista espontánea sin importancia)

*Falta y resto / restos diurnos / día de perros / perros de la calle / calle sin salida / salida de emergencia.

1.6.06

Lecturas de MAYO 2006

* ...en un lugar llamado Tierra, de Jordi Sierra i Fabra (Gracias Anis)
* Regreso a un lugar llamado Tierra, de Jordi Sierra i Fabra
* El testamento de un lugar llamado Tierra, de Jordi Sierra i Fabra
* Escribir para niñas y niños, de Berta Hiriart
* Abeja, oveja, de Graciela Repún y Luciana Fernández
* El Brujo, el Horrible, y el Libro Rojo de los Hechizos, de Pablo Bernasconi

27.5.06

¡La gente está insoportable!

No es que sea discriminatoria, intento no serlo, pero cada vez tengo menos paciencia con cierta clase de gente, por ejemplo:
*Los que tienen zapatillas nuevas: miran siempre para abajo y te chocan si vas descuidado. No te piden perdón y encima se quejan porque no los felicitás.
*Los que se ganaron la llave en Feliz domingo: no necesitan explicación.
*Los de los agujeros en todas partes: monotemáticos, obsesivos y paranoicos.
*Los de los rayos ultravioletas: otros más que paranoicos, obsesivos y monotemáticos. Son, además, aburridos.
*La gente con dos cabezas: no se les puede hablar, hablan siempre entre ellas, al mismo tiempo, uno no entiende ni lo que dicen, menos que menos meter un bocadillo.

9.5.06

De la buena suerte

Nunca fui de creer en cábalas ni amuletos para dar exámenes pero resulta que
*un día se me ocurrió que la piedrita que había encontrado en el fondo de la mochila me traía suerte.
*Para no perder la piedrita -pero llevarla siempre conmigo- le até un cordón rojo y la colgué al cierre de la mochila.
*Cómo lo único que combinaba con la mochila con el cordón rojo era una remera roja, o una remera beige que tenía, sólo usaba una de esas dos prendas para ir a rendir.
*Un día me fue mal en un examen cuando tenía puesta la remera beige. Entonces sólo podía ir a rendir con ropa roja.
*Otra vez me bajaron la nota y era porque la mochila había quedado en otra aula. Entonces me colgué la piedrita al cuello.
*Después descubrí que me iba mejor aún si el colectivo pasaba por debajo del puente justo cuando por encima pasaba el tren.
*Después me conseguí un muñequito para que me de suerte para que el colectivo pasara por el puente cuando por encima pasaba el tren.
*Después tuve que dar dos vueltas a la manzana antes de entrar si el muñequito miraba para otro lado justo cuando el colectivo pasaba por el puente justo cuando encima pasaba el tren.
*Después si en esas vueltas manzana justo me cruzaba con un señor canoso, daba tres vueltas para el otro lado.
*Si en las otras tres vueltas, aparecía un gato ¡ZAS! otra vez al principio.
*Además, antes de entrar al aula, tocaba la piedrita, le hacía un nudito al cordón y acomodaba al muñequito en la mochila.
*Después agregué llevar una naranja para comer después. Si no era época de naranjas, tenía que ser una manzana o una zanahoria, pero bananas no.
*También me di cuenta que si la noche anterior me acostaba en un minuto par era mejor.
*Si sin querer me acostaba en un minuto impar, al levantarme tenía que saltar cuatro saltos con el pie izquierdo para contrarrestar el efecto.
*Y si me olvidaba de saltar y ya estaba tomando mate, bueno, mejor que fuera al recuperatorio.
*Y si llegaba al recuperatorio sin haber pasado con el colectivo por debajo del puente justo cuando por encima pasaba el tren, me tenía que bajar una parada antes, para pasar por una vendedora de flores y comprarle un ramo de nardos.
*Si no era época de nardos, podían ser jazmines.
*Pero si no había ni nardos ni jazmines, bueno, mejor dejar la materia.

1.5.06

Esta mañana

Cuando me fui a bañar, todavía me quedaban pegadas algunas imágenes del sueño.
*Bajo el agua de la ducha vi unos elefantes de circo. Yo estaba encargada de lavarlos, pero se me iban escapando de a uno, al trotecito.
*Al agarrar la toalla salieron volando unas mariposas con estampados de flores de la temporada pasada.
*Mientras me lavaba los dientes, se hicieron un montón de burbujas. No paraban de salir de no sé dónde y llenaron todo el baño y después el cuarto y el living, y salieron hasta el palier. El gato iba flotando en las burbujas y también mis pantuflas y la taza de café con leche.
*Las burbujas de pronto desaparecieron y yo empecé a vestirme. Cuando me fui poner los zapatos, encontré en su lugar unos ositos acurrucados entre las medias, que no querían saber nada de moverse de ahí.

La próxima vez procuraré estar más despierta para la hora de la ducha.

Lecturas de ABRIL 2006

*Los hermanos Darling, de Sam Llewellyn.
*Manual de edición literaria y no literaria, de Leslie T. Sharpe e Irene Gunther.
*Coraline, de Neil Gaiman

23.4.06

L de luna

*El lunes me mordisquea los talones. ¡Zape, Lunes!
*El martes llega tarde y se desenrolla despacito, es amarillo este martes.
*El miércoles jamás. No pidas el miércoles que es el más mansito.
*El jueves, ojos de luna llena. Nunca el jueves y siempre el jueves. Es flaco y alto el jueves, y siempre tiene cara de que se aleja.
*El viernes me despierto temprano, las mañanas del viernes son ricas. El viernes es gris claro, gris tormenta, gris que llueve, gris que me despeina.
*El sábado, en cambio, es más bien colorado. Con un poco de naranja por la tarde. El sábado toma mate y come medialunas en la cama, y deja miguitas por todos lados. El sábado es medialuna.
*El domingo se despereza, se desespera, se desentiende y se desenvuelve. Pero siempre en azul. A veces celeste, a veces lila también, en realidad. El domingo en verano se va a la pileta, y en invierno, se hace un rulito y se duerme la siesta al sol. El domingo me da besos en la frente.

15.4.06

F de falso

*Imaginé que tiraba una pelotita hacia allá.
*Hacia allá salió corriendo la gata tras la pelotita imaginaria, que rebotó en la puerta de la heladera.
*La puerta de la heladera se abrió y rodó un pan hasta el balcón.
*El balcón se llenó de pajaritos que venían a comer el pan.
*El pan se fue volando hecho miguitas y una miguita voló hacia adentro.
*Hacia adentro corrió la gata siguiendo la miguita.
*La miguita llegó hasta mi lado y entonces me lo imaginé.
*Imaginé que tiraba una pelotita hacia allá.

2.4.06

Lecturas de MARZO 2006

*Small World, de David Lodge.
*Grimpow, de Rafael Ábalos.
*La loca de la casa, de Rosa Montero.
*Extraña forma de vida, de Enrique Vila-Matas.
*La piedra de la paciencia, de Canela.
*Vacaciones de dinosaurio, de Mónica Weiss.

24.3.06

Lista de todos los días

*Ni olvido,
*ni perdón.

15.3.06

pasillo-ventana

*Cuando miré mi mano, primero no me di cuenta de que era MI mano. Pensé que era la de la señora de al lado, pero después la reconocí por el anillo que me diste una vez.
*Cuando te saludé y dije "hola", no estaba muy segura de que esa fuera mi voz. ¿Siempre fue así? Creo que no me gusta mucho mi voz.
*Después intenté caminar, porque tenía que ir a hacer compras, pero no encontré mi billetera, ni mis zapatos, ni mis pies. Miraba para el suelo y no veía dónde se me terminaban las piernas.
*Alguien habló, y me llamó por mi nombre. Creo que era mi nombre y debía ser porque yo respondí, pero no me sonaba mucho. Para mí que mi nombre antes era más corto.
*Después me llevaron a un lugar que se parecía un poco a mi cuarto de cuando era chica. Había una muñeca igual igual, pero no estaba mi perrito y la luz entraba por el otro lado me parece.
*Después se hizo de noche y me fui a dormir. Por la ventana, vi tres lunas en el cielo, pero yo no recordaba nunca haber visto más de una.

Lo mejor de la mañana

Esta mañana, se me aparecieron en casa (en este orden):
*un cavernícola con un collar de maderitas talladas.
*un perro azul.
*y un elefante pequeñito pequeñito.

Querían que yo los ayudara a resolver una cuestión, pero ahora no me acuerdo bien qué era, porque era tan pero tan lindo el collar del cavernícola, que me dejó con la boca abierta y me olvidé de todo.

Solemnemente

Juro que traté de despertarme esta mañana,
*y levantarme,
*y hacer pis
*y lavarme los dientes,
*y ducharme,
*y vestirme,
*y salir para el trabajo.
Pero era tanto mejor
*dormir un ratito más,
*preparar un mate,
*elegir un buen libro,
*dormir otro ratito,
*seguir leyendo en la cama,
*y volver a dormir hasta el mediodía, escuchando la lluvia por la ventana,
que no pude. Juro que lo intenté, pero no pude.

(qué lindo sería, ¿no?)

6.3.06

Niña torpe

De camino al cuarto tropecé.
*Primero un pie fue a parar al lugar equivocado: arriba de la biblioteca.
*Intenté alcanzarlo con la escoba, pero en la maniobra, el codo, junto con todo el brazo y la mano, salieron volando hasta meterse en la heladera.
*Quise sacarlos pronto, porque estaba fresco, pero una de las rodillas, la izquierda, rodó hasta debajo de la cama.
*Cuando me agaché, la otra rodilla que me quedaba, la derecha, rebotó y cayó justo en el velador, y lo volcó.
*El velador golpeó en mi cuello y los dos hombros se desprendieron y llegaron hasta el cajón de las medias.
*Los busqué con tanto ahínco, que los ojos se me descolgaron y salieron por debajo de la puerta del departamento, hasta el pasillo.
*El resto de mí se arrastró a ciegas para buscarlos, y en el camino la nariz se fue tras un olor a tostadas que venía del piso de abajo.
*Con la mano que todavía tenía, me rasqué la cabeza pensando qué hacer para juntarme toda y justo salió un vecino. Me sobresalté y mi cabeza fue a dar al ascensor y bajó tres pisos.
Por suerte, el vecino era un señor muy ordenado, que juntó con paciencia todas las partes y las devolvió a su dueño original.

5.3.06

Érase que se era

*Una princesita con traje de tul.
*Un rey fastidiado de tanto poder.
*Un príncipe aburrido.
*Un río caudaloso.
*Una hada madrina gritona (y también golosa).
*Un pastel enorme.
*Y una mariposa.

o también:

*Una princesita aburrida.
*Un rey caudaloso.
*Un príncipe gritón (y también goloso).
*Un río enorme.
*Una hada madrina fastidiada de tanto poder.
*Un pastel con traje de tul.
*Y una mariposa.

o si no:

*Una princesita enorme.
*Un rey aburrido.
*Un príncipe con traje de tul.
*Un río gritón (y también goloso).
*Una hada madrina caudalosa.
*Un pastel fastidiado de tanto poder.
*Y una mariposa.

y además:

*Una mariposa gritona (y también golosa) sobre una princesa.
*Un rey enorme y aburridísimo que trata de cruzar el río con traje de tul.
*Un príncipe fastidiado de tanto poder persiguiendo al hada madrina.

1.3.06

Lecturas de FEBRERO 2006

*Viajar en grupo, de Henry Green.
*Batman: El regreso del señor de la noche, de Frank Miller, Klaus Janson y Lynn Varley.

20.2.06

El tema con el reloj, otra vez.

*Un minuto más y me levanto. Juro.
*Bueno, cuando sean menos cinco.
*Está bien, y cinco.
*Termino este sueño y ya.
*Ahora que me despabilé, descanso diez minutos más y chau.
***Sueño profundo***
*Por favor, que vuelvan a ser y media.
*Dos minutos más, y me apuro. Saco la basura a la tarde.
*Un minuto más, me peino en el colectivo.
*La radio, no anuncian ningún lío de tránsito, tres minutos más.
*Ya tengo la ropa lista, duermo hasta y diez y me ducho rapidito.
*¡Llego tarde! ¡Como que no haga todo volando llego tarde!

La cuestión en la verdulería

*El durazno decidió que ya era hora, y llamó a las peras.
*Las peras se reunieron en conciliábulo. ¿Se imaginan un conciliábulo de peras?
*La lechuga me aburrió antes de empezar.
*El zapallo, mejor no hablar del zapallo.
*Las bananas nunca deben guardarse en la heladera. En el refrigerador, quiero decir.
*Una uva fue mal ejemplo para otra uva. Como la manzana podrida del cajón.
*Lo peor de todo fueron las remolachas.
*Ni hablar de las zanahorias.
*El mejor invento es la berenjena. Bueno, claro, y la papa. Y los tomates.
*Mejor, hablemos de otra cosa -dijo la cebolla de verdeo.
*Capaz la palta queda para otro día.
*¿Y los choclos? ¿Se están riendo de mí?

13.2.06

La princesa del garbanzo

No soporto
*cuando un pelo suelto me queda en la ropa y me hace cosquillas en el brazo y no lo puedo encontrar.
*esta alergia que me está matando. Hoy debería ir algo original e interesante aquí, pero el moco no me deja pensar, los estornudos interrumpen cualquier acción posible y la picazón de ojos, de todas formas, tampoco me deja ver bien qué estoy haciendo.
*la televisión que está viendo mi vecino, a tan alto volumen que tengo la suerte de escucharla.
*la televisión o la radio a alto volumen, en cualquier situación.
*no encontrar una media.
*o encontrar sólo una media (que es lo mismo pero por la positiva, para que no me vengan con que hoy estoy negativa).
*la falta de paciencia.
*el exceso de paciencia (que no es lo mismo).
*dormirme justo en las últimas cinco páginas del libro.
*por supuesto, que haya un garbanzo debajo de mis colchones.

2.2.06

Lecturas de ENERO 2006

*El loro de Flaubert, de Julian Barnes
*Nuestra señora de los váteres inmaculados, de J. P. Donleavy
*Diario 1: Patagonia (Seres mitológicos argentinos), de Leonardo Batic
*Changing Places, de David Lodge

3.1.06

Está la cuestión del tiempo

*Cuando sonó el despertador por primera vez eran las 7:20 AM. Decidí dormir un ratito más.
*Después de un sueño profundo, habían pasado ocho largos minutos.
*Me duché por dos horas. El sol estaba en lo alto cuando salí a la calle.
*Caminé y caminé. Mi sombra se cansó y venía larga y finita por detrás.
*Tomé un colectivo por dos días enteros. Aburrida llegué al trabajo justo tres minutos antes de la hora.
*Primer desayuno a los diez minutos.
*Segundo desayuno quince minutos después del primero.
*El teléfono suena cada tanto, cada vez que me paro y estoy en la otra punta.
*Dos meses hasta el almuerzo.
*Salí a dar una vuelta para despejarme, y pasaron cuatro horas más.
*Hasta el mate, la tarde fue eterna.
*El regreso a casa me llevó cuatro días.
*Cené en casi cinco segundos.
*Vi una película, que duró toda la vida de una persona.
*Apenas se pone el sol y ya es noche cerrada.
*Falta un año para verte y ahí, un hilito de sol asoma en el horizonte. Suena el despertador a las 7:20 AM.

2.1.06

Lista de mudanza estilo Mastercard

*Cajas para empaquetar todo, cuarenta dólares.
*Flete con ayudantes, ciento veinte dólares.
*Empanadas por una semana, doce dólares.
*Que el nuevo portero no te tire los galgos, no tiene precio.

1.1.06

Lecturas de DICIEMBRE 2005

*La tumba, de José Agustín
*Una novela china, de César Aira
*Breaktime, de Aidan Chambers
*The Crane Wife, contada por Yumiko Yagawa

1.12.05

Lecturas de NOVIEMBRE 2005

*El otoño en Pekín, de Boris Vian
*Niebla, de Miguel de Unamuno

8.11.05

Novelas que tienen personajes editores

*La pequeña vendedora de prosa, de Daniel Pennac
*Felicidad, Marca Registrada, de Will Ferguson
*El péndulo de Foucault, de Umberto Eco

Doce días sin computadora

Claro, cualquiera creería que hice cosas muy productivas durante este tiempo. Podría haber
*ordenado los placares,
*pintado el escritorio,
*ido al supermercado (al almacén al menos),
*paseado por la calle disfrutando la primavera,
*tomado un vuelo hacia cualquier parte, para ver el clima desde otro ángulo,
*juntado piedritas en la playa,
*doblado veinte mil grullitas de origami,
sin embargo, cual novia enamorada, me quedé acá, sentadita, al lado del teléfono, a ver si justo justo llamaba el técnico para decir que la traía de vuelta, que estaba todo bien.

La historia es así (para los que quieren saber qué pasó con la laucha)

*Resulta que apareció una laucha en mi departamento. (Desagradable. Episodio ya narrado en este lugar.)
*Resulta que para deshacerme de la laucha, vino un fumigador que preferíamos a la laucha. Y la laucha también seguía prefiriendo este departamento.
*Entonces traje una gatita bebé. Claro, de tan bebé y de quedarse acá sola todo el día, parece que la laucha la terminó convenciendo. Hicieron arreglos de horarios y sectores, y acá, las dos viviendo de mi comida y cobijadas bajo mi alquiler.
*Entonces me conseguí un perro. El perro logró sacar a la laucha, y bueh, también a la gatita. Se creía el dueño de la casa. Manejaba el control remoto de la tele y me pedía el desayuno en la cama. "¡Se acabó!" pensé, bajito, para que el perro no escuchara.
*Esa misma tarde, llegó un gorila que intimó al perro a marcharse. El perro huyó como el más cobarde. Por unos días estuvo todo bien, pero el gorila descubrió que adoraba los baños de agua caliente, y mi bañadera no resistió tanta pelambre, se tapó, tapó todas las cañerías del edificio, el consorcio no quería saber nada de mi nuevo compañero. Tenía que irse, pero cómo decírselo...
*Decidí traer un guepardo. El gorila se fue, pero claro, el guepardo marcó territorio. Se quedó con la cocina, con el cuarto y prácticamente con todo el living. Ya era demasiado.
*Un elefante era el único que podía salvarme. Llegó de noche, con su bolsita de maní y sus orejotas. Como no podía respetar su territorio, el guepardo se fue. Pero sí, es cierto, un elefante en un departamento es bastante complicado. No entra en el baño, en la cocina, en el balcón, no entra en ningún lado, claro. Se quedaba sentado en medio del living sin poder moverse demasiado, pobre, y con la lámpara que le daba justo en la cabeza, hacía sombra y no se veía nada. ¿Qué hacer para que saliera de ahí? La solución al alcance de la mano...
*¡Traje una laucha para que espante al elefante!

1.11.05

Lecturas de OCTUBRE 2005

(lista de un sólo ítem)
*El péndulo de Foucault, de Umberto Eco